El muy buen comienzo de campeonato, los 7 puntos sobre 9 en juego tan necesarios para meter pelea de entrada en la tabla de los promedios, sufrió un inesperado golpe de escena que lo puso en jaque. Cuando sólo se debió hablar de fútbol en la previa de un partido tan trascendental como el de esta tarde en el Gigante de Arroyito ante Patronato, todo discurrió por otros carriles: la deuda salarial que el club contrajo con los jugadores (cuerpo técnico y empleados), quienes no quedaron satisfechos con la respuesta que les dio ayer la dirigencia y decidieron una medida de fuerza. No concentraron anoche en el predio de Arroyo Seco y hoy se dirigirán al estadio por sus propios medios. Más allá de las razones de unos y otros, la pelota salió de eje, el contexto que debió ser el mejor se opacó y está claro que esta tarde no sólo se hablará de fútbol en las plateas y las populares. Y el resultado expondrá a unos u otros, de partes que hoy aparecen enfrentadas. Lo que menos necesita Central en estos momentos.



































