Central se va armando, de cara a una temporada larga, con una carga de partidos importante y grandes desafíos, y ya cubrió algunos de los puestos en los que el entrenador Miguel Angel Russo solicitó refuerzos, pero está claro de aquí hasta el cierre del libro de pases la comisión directiva intentará complacer al técnico frente a todas sus solicitudes. Había dos puestos en los que Russo veía la necesidad de sumar gente y los mismos ya fueron cubiertos, con las llegadas del volante central Franco Ibarra (Atlanta United) y del zaguero central Agustín Bravo (Atlético Rafaela). ¿Qué falta? Un marcador de punta por derecha y un centrodelantero. De ahí en más, todos los nombres que aparezcan para completar el plantel y que colmen las expectativas del entrenador, pero sobre todo que se ajusten al presupuesto, también serán bienvenidos.
Hacía desde 2023 que en Central andaban tras los pasos de un volante central, por eso a principios de año llegó Agustín Toledo y en el mercado de pases de junio lo hizo Dannovi Quiñones, pero Toledo ya no está y el colombiano hasta aquí no tuvo la participación que todos esperaban. De hecho, en el último partido del año, contra River (por el Trofeo de Campeones) ni siquiera estuvo en el banco.
Fue así como apareció el nombre de Ibarra, a quien Russo, junto con la secretaría técnica, le hicieron un seguimiento especial, que contó, entre otras cosas, con innumerables consultas a personas relacionadas al fútbol que lo conocen.
De ahora en más será el turno de Ibarra de demostrarle al entrenador canalla que está en condiciones de adueñarse de la posición de volante central, al menos que pueda competir palmo a palmo por el puesto con Kevin Ortiz, lo que no quiere decir que no puedan jugar juntos.
Franco Ibarra ya puso la firma y se transformó en el primer refuerzo de Central, en un puesto clave: el 5.
Prensa CARC
Central logró conformar una dupla central confiable con Facundo Mallo y Carlos Quintana, pero el calendario 2024, al menos en el primer semestre será exigente, y frente a la salida de Facundo Agüero era necesaria la llegada de otro competidor para un puesto en el que también está Juan Cruz Komar.
Lo de Bravo parece más una apuesta que otra cosa, pero al exAtlético Rafaela le cabe lo mismo que a Ibarra. Esto es, a partir de su desempeño en los entrenamientos y, cuando le toque, en los partidos oficiales, deberá ganarse la confianza del técnico.
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La búsqueda no se detiene, pero donde más énfasis se está poniendo es en el lateral derecho y en el centrodelantero, este último una posición en la que ya el año pasado también hubo ciertas urgencias.
Lo del lateral por derecha es sumamente necesario, por la lesión de Damián Martínez en la final ante Platense. Es que el esguince de rodilla que sufrió el Gitano lo imposibilitará de realizar la pretemporada de manera normal y recién se estará sumando al grupo ya con el torneo casi en marcha. El único competidor que le quedó a Martínez es el juvenil Ulises Ciccioli, quien tuvo muy pocas oportunidades en el ciclo Russo. Y el otro que había, Ismael Cortez, finalizó su contrato y volvió a su club de origen, Gimnasia y Esgrima de Mendoza.
Frente a esa necesidad, uno de los primeros apellidos que apareció como posible refuerzo es el de Marcelo Weigandt, a quien Russo conoce de su paso por Boca, pero no se conoce que haya habido alguna negociación. Y en los últimos días apareció el nombre de Marcelo Herrera, actualmente en River.
Agustín Bravo llega como una gran apuesta. Consideran que es un futbolista que tiene una gran proyección.
El lateral millonario no está en los planes de Martín Demichelis y desde el club de Núñez informan que se trata de un jugador “negociable”, aunque destacan que para desprenderse del futbolista, River no aceptaría un préstamo, sí la venta de su ficha. Dependerá si en Central hay un verdadero interés por el jugador y, básicamente, si hay predisposición para negociar en esos términos.
Y por supuesto el centrodelantero es el otro puesto que se pretende reforzar. Hoy están Luca Martínez Dupuy y Tobías Cervera (además del juvenil Agustín Módica), pero Russo pretende a alguien más, sobre todo con experiencia. Javier Correa es uno de los nombres que viene sonando desde hace varios días, pero tampoco se sabe a ciencia cierta si hay una negociación firme.
Por lo pronto, el atacante, quien ya tuvo un paso por Central (en 2014), justamente con Russo como entrenador, es jugador de Santos Laguna de México, donde todavía tiene seis meses más de contrato. Su último antecedente en el fútbol argentino fue en Racing, entre 2021 y 2022.
Pero en el medio podrán llegar otro o bien después de esos que son prioridad, porque Russo necesitará también algunos futbolistas más para cuando sea necesario el recambio. El técnico al menos hoy tiene la certeza de que para el viaje a Uruguay ya habrá dos que formarán parte del plantel y que se trata de jugadores en dos de los puestos en los que más urgencias veía.