La presidenta del bloque de senadores nacionales de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, ratificó que el dictamen final del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada incluirá un tope del 25 % a la extranjerización de tierras a nivel nacional, diez puntos porcentuales más que con la normativa vigente.
Lo afirmó en una conferencia de prensa que tuvo lugar en el Salón de las Provincias de la Cámara alta, a menos de 48 horas del inicio de la sesión en la que se retomará el cuarto intermedio del 16 de julio pasado, que había dejado trunco -por cuarta vez- el tratamiento en el recinto de la norma.
Al margen de las concesiones a sectores de la oposición, las cuentas para el gobierno siguen siendo ajustadísimas y la propia Bullrich confesó, sin quererlo, el escenario complejo que enfrenta el oficialismo.
El pronóstico de Bullrich
“Se gana por un voto”, respondió ante la consulta periodística sobre las perspectivas de la votación en el recinto.
Previamente, la senadora de La Libertad Avanza reconoció que, “por pedido de la oposición constructiva, se puso un límite razonable” a la extranjerización de tierras, como el que tiene Brasil.
También se aplicó en la última versión (la número 16) el criterio del doble conforme para la venta de tierras a extranjeros en zonas de seguridad de fronteras, con la obligatoriedad de que tanto la provincia como un alto funcionario nacional aprueben la operación inmobiliaria.
Bullrich ratificó que se quitará el tope de 1.000 héctareas transferibles a manos extranjeras en la zona núcleo que está estipulado en la normativa actual, que la exministra de Seguridad Nacional denominó “ley Máximo Kirchner”, pese a que el líder de La Cámpora no era legislador ni funcionario cuando se sancionó a fines del 2011.
“El resultado fue que bajó el precio de la tierra”, aseguró la legisladora oficialista.
“Sacamos el límite de municipalidad, de departamento y de provincia porque es ridículo”, agregó Bullrich al referirse al tope del 15 % a la extranjerización de tierras que la ley vigente impone.
También aclaró que con el nuevo dictamen “los Estados extranjeros no pueden comprar un metro de tierras rurales en la Argentina”.
Por ejemplo, indicó que “no podría haber una base como la de Neuquén”, en alusión al asentamiento aeroespacial chino que se instaló en 2017 cerca de la localidad de Bajada del Agrio.
La senadora reiteró en varias oportunidades que “la soberanía” no se pone en juego en esta discusión y resaltó que hay que distinguir ese concepto del de “propiedad”.
“La propiedad es la posesión de un título, de un contrato de escritura. La soberanía es la capacidad de hacer cumplir una ley y no quien escritura un determinado activo”, diferenció.
Según afirmó, “es ridículo pensar que si un extranjero compra dos departamentos o dos fábricas se lleva una parte de la soberanía argentina”.
Para Bullrich, “la ley Máximo Kirchner, de 2011, fue un verdadero despropósito para el país” y “tenía como objetivo volver terratenientes a sus amigos”, pero “lo único que evitó fue la inversión”.
“Santa Cruz una de las tierras más extranjerizadas del país”, ejemplificó la jefa del bloque libertario en la Cámara alta.
Los argumentos
También señaló que antes de la ley de 2011 nunca existieron límites a la extranjerización de tierras y, sin embargo, el porcentaje en manos foráneas siempre había orbitado alrededor del 5%.
Con más de 14 años de la ley en vigencia, el porcentaje de extranjerización a nivel nacional sigue siendo muy similar, apenas por encima del 5 %.
“Queremos terminar con los fantasmas. Esta es una ley clara y concreta”, aseguró.
Por otra parte, Bullrich defendió los cambios en las leyes de expropiaciones y de manejo del fuego.
Sobre el primer punto, explicó que en caso de proceder una expropiación a la persona damnificada “se le va a pagar antes” la indemnización, con un lucro cesante de hasta un 30 % si correspondiese.
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También defendió que la nueva ley de iviolabilidad de la propiedad privada incluye un mecanismo parecido al de la “ley Pierri”, por el cual “quien vive hace diez años en una casa y esa posesión es pacífica y no tiene escritura podrá pedir su título de propiedad”.
En tanto, destacó los cambios en torno a los desalojos de instrusos a partir de la incorporación de un “procedimiento sumamente rápido con identificación clara de los ocupantes”.
Respecto de la ley de manejo del fuego, Bullrich confirmó que se quitará la prohibición de cambiar el uso económico de los campos por 60 años después de un incendio.
“Lo de los 60 años era una barbaridad, porque si un vecino me quema un campo no lo puedo usar por 60 años. Esta ley no perdona al que prende fuego para hacer un negocio inmobiliario. Eso sigue restringido. Pero terminamos con la doble condena al productor inocente que no quemó su tierra”, apuntó.
Al concluir la conferencia, fue abordada sobre su pronóstico sobre la votación del capítulo de tierras de este jueves y dejó entrever que las cuentas están muy ajustadas: “Se gana por un voto”.