Con lo que había pasado en esas dos salidas fallidas de Arroyito, con sendas derrotas, a Central no le quedaba otra que reencontrarse con la victoria y allí está la real importancia de este triunfo por 1 a 0 contra Instituto. Es que no había otra forma de mantener viva la esperanza de meterse entre los cuatro primeros del grupo si no era logrando esto que logró. Porque aquellos seis puntos que lo separaban del cuarto antes del inicio de la fecha, ahora quedó a tres y como máximo podría quedar a cuatro, dependiendo de los resultados que restan. Por eso, lo que dio el equipo de Russo fue un paso al frente, incluso desde lo futbolístico en relación a esas dos flojas presentaciones como visitante.























