La visita a este entonado y protagonista Racing será todo un desafío para Central, que viene de capa caída y que está, una vez más, frente a la obligación de dar un paso hacia adelante. El grado de dificultad está ahí, a la vista de todos, pese a que el optimismo se renueva partido a partido. Claro que en esta ocasión con el componente de que Carlos Tevez transita una situación compleja, en la que confirmó su presencia, pero con un enorme signo de interrogación respecto a su futuro en caso de que las elecciones finalmente se realicen el 18 de diciembre, como fueron fijadas por la Inspección General de Personas Jurídicas (IGPJ).
No obstante, si hay algo a lo que puede aferrarse este Central de Carlos Tevez es que cada vez que le tocó enfrentar a los denominados grandes supo estar a la altura. Hasta aquí fueron tres partidos frente a ese tipo de equipos y todos de visitante, como lo será también esta vez. Por eso el viernes en el Cilindro de Avellaneda será conveniente que el canalla al menos repita lo que hizo en aquellos encuentros contra Independiente (0-0), Boca (0-0) y San Lorenzo (1-1).
Hay un detalle, no menor por cierto, que en esta ocasión merece ser tenido en cuenta y tiene que ver con que Central llegará a ese partido con un equipo remendado por bajas obligadas, por lo que el desafío será mayor. Tampoco es cuestión de que esto sirva para abrir el paraguas antes de tiempo, ni que en caso de un resultado adverso sirva como excusa, pero el contexto es complejo.
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Central hizo un buen partido contra Independiente en Avellaneda, de donde se trajo un empate.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Adversidades al margen, Tevez logró que su equipo no sintiera el impacto ni emocional ni futbolístico cuando tuvo que pararse ante rivales de peso y con historia, como lo son Independiente, Boca y San Lorenzo.
Iban apenas tres partidos del ciclo Tevez en Central cuando el canalla viajó a Avellaneda para enfrentar al rojo dirigido en ese entonces por Eduardo Domínguez, que no funcionaba de la mejor manera, pero que de todas formas imponía cuanto menos respeto. Allí Central que venía de lograr el primer triunfo en la era Tevez (ante Sarmiento), mostró una buena versión, sin demasiada brillantez en el juego, pero con mucha contracción al trabajo. Sufrió en algunas jugadas, que pudieron dejarlo con las manos vacías, pero tuvo unas cuantas chances a partir de las cuales pudo meter en el bolsillo los tres puntos. Fue empate, pero con una sensación más dulce que amarga.
Unas cuantas fechas más tarde, también después de una victoria (contra Barracas Central) llegó el momento de ir a La Bombonera y otra vez la nota fue un aprobado, sobre todo por lo que hizo en ese primer tiempo en el que además de solidez mostró cierta ambición. Ya lo del complemento fue más conformismo que protagonismo, pero hizo las cosas de tal manera que la igualdad no le sentó para nada mal.
Fue el partido de los penales errados: el de Servio frente a Agustín Rossi y el atajado por el propio Servio ante Pol Fernández.
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Ignacio Malcorra anotó el gol de Central ante San Lorenzo, donde el canalla también empató.
Marcelo Bustamante / La Capital
Fue distinta la previa cuando tuvo que viajar al Nuevo Gasómetro, donde el objetivo era recomponerse de la cachetada que le había propinado Banfield en el Gigante. No le alcanzó para ganar, pero una vez más el entorno y el peso del rival no le pesó. De hecho, lo ganaba, y bien, con gol de Malcorra, aunque la alegría le duró poco.
El fixture de esta Liga Profesional le marcó a Central un hecho particular, el de tener que enfrentar a los cinco denominados grandes en condición de visitante y, se sabe, esos partidos son los que, a priori, en la previa se los analiza como los posibles “perdibles”.
No es del todo sencillo hallar un patrón futbolístico a partir del cual se pueda hacer mención de tal o cual virtud cuando al equipo le tocó actuar fuera del Gigante, por la sencilla razón de que el Central de Tevez perdió unos cuantos partidos en condición de visitante, pero sí está ese común denominador de lo medianamente bien que le fue contra los grandes.
Central ya pasó a tres de ellos y en todos esos partidos estuvo a la altura, lo que le valió para sumar. Se viene Racing, el Racing protagonista, el Racing, entre otros detalles, de Emiliano Vecchio, el Racing que está a cuatro de la punta y que sueña con el título.
Un grande más a la vista. Un nuevo desafío para el equipo del Apache Tevez.