En la recta final de la fase de grupos del torneo Apertura, la exigencia comienza a golpearles la puerta a la mayoría de los equipos y Central no escapa a esa situación. Al equipo de Jorge Almirón le falta poco para lograr el pasaporte a los octavos de final y conseguirlo en el próximo partido, ante Estudiantes de Río Cuarto, para lo cual necesitará levantar la puntería en un ámbito en el que en las últimas fechas le pesó demasiado: la condición de visitante.
Es que el Canalla viene de dos partidos por el torneo local fuera del Gigante de Arroyito en los que no pudo sumar ni siquiera un punto. Un panorama que se contrapone claramente con las primeras cinco fechas en las que jugó como visitante.
Hay detalles que podrían tomarse como atenuantes, sobre todo en el último encuentro, frente a Huracán, en el que el entrenador Jorge Almirón puso en la cancha un equipo prácticamente alternativo. Pero el contexto general está por encima de los condicionamientos puntuales de cada fecha.
Objetivo de mínima para Central
Central necesita como mínimo sumar en su excursión a Río Cuarto. Si lo logra, el pasaje a los octavos de final estará prácticamente asegurado. Dependerá de otros resultados para sellar el pase en esa misma fecha, pero sin dudas habrá dado un paso importantísimo.
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Central lo empezó ganando contra Huracán, pero el Globo se lo dio vuelta. El Canalla volvió con las manos vacías.
Celina Mutti Lovera / La Capital
Por supuesto, sumando de a tres, la clasificación quedará definida, independientemente de lo que ocurra con aquellos equipos que están por debajo del Canalla y pretenden alcanzar esa línea.
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Además, terminar con esta historia en el torneo Apertura le abrirá una puerta importante en la Copa Libertadores, en la que podrá poner el ciento por ciento de la atención si sabe que en el plano local la misión ya está cumplida.
Un condicionante
¿Cuál es el mayor condicionante hoy para el equipo de Almirón? Que los puntos que necesita para cerrar ese capítulo debe ir a buscarlos fuera del Gigante, donde los últimos partidos fueron con saldo en rojo.
Debe hacerse la aclaración, por supuesto, de que la última vez que el Canalla jugó como visitante fue en Paraguay, ante Libertad, pero fue en el escenario mayor, el de la Copa Libertadores. Por el torneo Apertura viene de dos derrotas consecutivas.
Mendoza
Con el equipo titular, el Canalla no pudo ni siquiera sumar en Mendoza frente a Independiente Rivadavia.
Gustavo de los Ríos / La Capital
La última fue con la particularidad de que Almirón ensayó una rotación importante pensando en el viaje a Asunción. Todo con un condicionante. Cuando ya jugaba con el resultado adverso, el DT fue tirando a la cancha a la mayoría de los titulares, pero ni siquiera con eso logró alcanzar al menos un empate.
El segundo tropiezo
Ese traspié en cancha de Huracán se sumó a la caída en Mendoza, frente a Independiente Rivadavia, en esa ocasión con el equipo titular en cancha, aunque sin la presencia de Ángel Di María, la carta fuerte del equipo. Dos derrotas que se ubicaron en las antípodas de lo que habían sido los partidos anteriores fuera de Arroyito en el actual torneo Apertura.
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Porque si alguna virtud había tenido el Canalla en el tramo inicial del torneo fue justamente la capacidad de hacerse fuerte fuera de su estadio, algo que le dio un plus para mantenerse casi siempre entre los primeros ocho de la zona B.
En esos cinco partidos como visitante anteriores a la derrota contra Independiente Rivadavia, el Canalla había sumado 11 de 15 puntos, una cosecha propia de cualquier equipo con ansias de protagonismo.
ClasiMB
Enzo Copetti convierte en el clásico, el triunfo más resonante como visitante de Central en lo que va del Apertura.
Marcelo Bustamante / La Capital
Aquellos muy buenos resultados del Canalla
Fue un verdadero golpe el que dio el Canalla en su primera salida de Arroyito cuando le ganó a Racing. Después llegó el empate frente a Aldosivi, que fue la previa de otras dos grandes victorias como la que logró en La Plata contra Gimnasia y, demás está decir, la obtenida en el Parque en el clásico. Ya con Di María tocado y sin su presencia, el potencial futbolístico mermó, pero le alcanzó para sumar en La Paternal, contra Argentinos Juniors.
Después vinieron el viaje a Mendoza, que terminó con derrota ante Independiente Rivadavia, y a la cancha de Huracán, con un equipo prácticamente alternativo. Aquella eficacia del 73 por ciento cayó al 52.
Estudiantes de Río Cuarto es el equipo que menos puntos sumó en la acumulada (apenas 5, con un triunfo, dos empates y 11 derrotas) y en los papeles se lo puede imaginar como el rival ideal para este momento. Pero los partidos hay que jugarlos. En Central saben que se tiene más potencial, pero es algo que deberá demostrar en cancha. Deberá hacerlo en condición de visitante, donde viene con el paso cambiado en el torneo Apertura.