Tras el partido ante Barracas Central, el arquero de Central, Jorge Broun, se detuvo a dialogar con Ovación en el mismo campo de juego del guapo. Fue reflexivo y por sobre todas las cosas ponderó el punto logrado fuera de casa, algo que al canalla esta temporada le cuesta muchísimo. “Nos vamos tranquilos, ni amargados ni contentos, tranquilos con el trabajo que se hizo”, analizó Fatura, tras el 0 a 0 discreto logrado en Buenos Aires el pasado viernes por la tarde. Allí mismo dijo que “de visitante tenemos que encontrar esa vuelta de tuerca, esa forma para poder jugar de la misma manera que lo hacemos en el Gigante”. Y en cuanto al objetivo para lo que resta de la temporada trazó la línea: “entrar a una copa internacional sería lo ideal”.
Con Barracas fue un partido flojo en general, ¿por qué se dio así?
Se hizo difícil jugar acá, el viento, la cancha que estaba seca y picaba bastante raro la pelota. Nosotros somos un equipo que tenemos la idea de jugar por abajo, pero esta vez con Barracas en la mayoría de las jugadas sacamos largo e intentamos ganar la segunda pelota. Para este partido creíamos que la forma para jugar era esa. Siempre es bueno sumar. Se sumó de visitante después de la dura derrota con Banfield. Sabemos que de local no tenemos que perder puntos para que esto sirva.
Las jugadas divididas caían todas para el mismo lado en cuanto a las sanciones del árbitro Lobo Medina. ¿Lo viste de esta manera?
Bueno (risas). Creo que en algunas sí y se lo dije al árbitro, y ahí fue donde me amonestó porque la vi clara a la jugada, que un compañero nuestro despeja y le rebota a uno de ellos, la pelota se fue afuera y cobró córner. La había rozado uno de Barracas, pero bueno.
¿Crees que les pesa a los árbitros dirigir en la cancha de Barracas?
No sé. Habría que preguntárselo al árbitro. Yo confío en los árbitros y si se equivocó en alguna es porque se equivocó y nada más, sin ninguna intención.
Venían con la vara alta de la goleada con Instituto, pero no estuvieron finos y la producción no fue buena.
Se hizo un partido difícil. Nos tuvimos que adaptar a eso. Es imposible saber si hubiésemos hecho las cosas distintas en la idea de juego y cómo veníamos si el resultado iba a ser distinto. Tal vez puede haber sido a favor o en contra, nunca se va a saber. Lo que hicimos es lo que debíamos, estar fuertes, bien en defensa, sólidos, tuvimos algunas claras para convertir, no lo hicimos y nos vamos tranquilos, ni satisfechos ni amargados, sabiendo que era un partido difícil.
¿Hasta acá imagino estás muy conforme con la campaña?
La verdad que sí. Te queda alguna bronca de algunos partidos o algunos puntos que perdimos sobre la hora. Pero también en otras ocasiones ganamos o no perdimos sobre la hora. Entonces es muy buena la cantidad de puntos que tenemos y hay que seguir así. La idea es poder meternos a fin de año en alguna copa internacional.
¿Hay alguna explicación para entender lo que generan desde lo futbolístico de local y visitante?
En general pasa. De local estamos acostumbrados a imponer lo nuestro, con el apoyo de nuestra gente que se hace sentir y mucho, tenés un plus y eso nos ayuda. Y de visitante tenemos que encontrar esa vuelta de tuerca, esa forma para poder jugar de la misma manera.
¿Tuviste alguna atajada más compleja que otra?
No en cuanto a atajadas, pero tuve que estar siempre muy atento porque ellos tiraban mucho la pelota al área. Pero más allá de eso, estuve tranquilo.
En la previa había mucha expectativa porque si ganaban se acercaban al puntero River. ¿Quedó un sabor amargo tras el empate?
Repito. Nos vamos tranquilos, ni amargados ni contentos, tranquilos con el trabajo que se hizo.
¿El objetivo de acá al final de la temporada?
Entrar a una copa internacional sería lo ideal.