Cada vez su uso es más frecuente. La tecnología de las cajas de cambios automáticas avanzó de manera relevante en los últimos años, ofreciendo a los conductores una experiencia más suave y eficaz. No obstante, es importante tener en cuenta ciertos aspectos a la hora de utilizar un vehículo con transmisión automática para sacar el máximo provecho de sus prestaciones. Motores brinda algunos tips sobre algunas cuestiones esenciales para utilizarlas correctamente.
En primer lugar, es fundamental familiarizarse con el funcionamiento de la caja automática. Acá no es necesario cambiar de marcha de forma manual, ya que el vehículo se encarga de hacerlo automáticamente en función de la velocidad y las condiciones de conducción.
Por eso es muy importante entender cómo funciona el sistema y también cómo utilizar las diferentes opciones de conducción (como el modo Sport o Eco) para adaptar la respuesta del vehículo a nuestras necesidades básicas. Además, es importante recordar que la caja automática requiere un mantenimiento específico para garantizar su correcto funcionamiento a lo largo del tiempo.
Otro dato a tener en cuenta es que es muy importante seguir las indicaciones del fabricante en cuanto a la frecuencia y el tipo de mantenimiento que se debe realizar, como la sustitución del aceite de la caja de cambios. Mientras que con respecto a la conducción, la aceleración debe ser suave y progresiva para no forzar el sistema de la transmisión automática. Hay que evitar aceleraciones bruscas o frenadas repentinas, ya que eso ayudará a prolongar la vida útil de la caja de cambios y garantizar un óptimo funcionamiento.
También es verdad que si un auto tiene este sistema, se requiere un poco de atención y ciertos cuidado adicionales. Aunque una vez que nos familiaricemos con su funcionamiento y adoptemos una conducción suave y respetuosa con el sistema, podremos disfrutar al máximo de una experiencia de conducción confortable y eficiente.
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No siempre se logra sacarles el mejor provecho a este tipo de transmisiones.
A tener en cuenta
Como su nombre bien lo indica, en las transmisiones automáticas no existe pedal de embrague. El conductor solamente debe concentrarse y ocuparse de pisar el acelerador, el freno y concentrarse con firmeza en el volante.
También hay algunos puntos a tener en cuenta, y que por ahí pasan desapercibidos para muchos que solo manejan autos con caja manual. Hay datos que son claves. Salvo de D (Drive) a M (Manual) o S (Sport), para mover el selector siempre hay que pisar el freno.
Mientras que para algunas posiciones como P (Parking) o R (Reversa) suele haber un botón adicional sobre el selector. Es una medida de seguridad. Cada vehículo tiene su sistema.
En el caso de poner R (Reversa) o D (Drive, para avanzar), cuando suelten el freno el vehículo ya se va a empezar a mover de manera progresiva. Es normal, no hay que asustarse por ese recorrido que hace sin pisar el acelerador.
Claro que también está comprobado que no siempre se logra sacarles el mejor provecho a este tipo de transmisiones y muchas veces los conductores abusan hasta dañarlas. Por tal motivo, desde Motores brindaremos algunos tips sobre cómo cuidar y poder usar mejor las cajas automáticas.
Dejar todo como está
Lo que no se debe hacer es mover la palanca. Sobre todo porque hay quienes pregonan que hay ponerla en N (punto muerto) cuando se está parado ante un semáforo en rojo. Sucede que una de las características y ventajas de las cajas automáticas es justamente no tener que mover comandos. Por eso, el conductor solo se tiene que dedicarse a frenar o acelerar, pero sin esa necesidad de embragar como en los autos con cajas manuales.
Ojo al querer estacionar
Es cierto que el mecanismo de estacionar es igual a la de cualquier auto o camioneta con caja manual. Eso sí, lo que se aconseja en este caso es prestar un poco más de atención porque muchas veces sucede que la respuesta al primer punto del acelerador es brusca y pueden avanzar más de la cuenta en algunas cajas, lo que generaría un desgaste o fuerza innecesaria.
Atento al servicio
Muchos no suelen darle importancia al mantenimiento de un vehículo con caja automática. Piensan que es irrompible o no necesita una revisión frecuente. Y no es así. Como todo mecanismo, la transmisión se daña y necesita servicio como cualquier otro componente.
Es verdad que la caja automática es más compleja que la manual y necesita ser revisada en un taller especializado. Sin embargo, para evitar daños mayores es preciso pegarle un control de manera regular para aprovechar que no en vano son más longevas que las tradicionales.
No remolcar ni empujar
A la hora de un remolque se aconseja siempre hacerlo en un breve trayecto en caso de emergencia. Esto se debe a que las ruedas motrices hacen girar los piñones de la caja y, como éstas no cuentan con la presión hidráulica para lubricarse, se funden las partes. Si el auto está suspendido en una grúa, siempre se deben aislar las ruedas del eje que está conectado a la caja bien sea el delantero o el trasero.
Otro punto a tener en cuenta es que no hay que empujar el auto si se queda sin batería. Esta histórica técnica no funciona en estos vehículos porque la conexión entre la caja y el motor se hace a través de un convertidor de torque con un sistema hidráulico interno, el cual no se engancha con el giro mínimo que podría recibir a la velocidad de empuje del auto.
Qué significa cada letra
•P: Parking (Estacionamiento). Se usa cuando querés que el auto no se mueva, como al estacionar. Bloquea la caja tanto con el motor en marcha como apagado. Es la posición en la que tenés que dajarlo cada vez que te vas a bajar del auto.
•R: Reverse (Reversa). Es la posición para hacer marcha atrás.
•N: Neutral (Neutro). El famoso punto muerto de la caja manual. No deja ninguna marcha engranada pero hay que tener precaución porque tampoco está frenado el auto. Si lo dejamos por ejemplo en una pendiente, se irá para abajo.
•D: Drive. Es la posición para avanzar. Al acelerar sube cambios y al frenar los baja. Si se pisa el acelerador a fondo interpreta que es una “emergencia” y bajará todos los cambios necesarios para brindar la máxima potencia.
•S: Sport (Deportivo). Lo ofrecen algunas cajas. Está siempre después de la D (Drive) y sirve para cuando necesitamos más potencia. Lo que hace es llevar el motor a más revoluciones (para eso tarda más en pasar cada cambio y “rebaja” antes).
•M: Manual. Lo ofrecen algunas cajas (cada vez más). El conductor pasa los cambios de manera manual. Según la caja, mediante impulsos del selector hacia arriba y abajo o levas detrás del volante (algunos, los menos, tienen teclas diferenciales sobre el selector). Es ideal para situaciones de mayor exigencia de potencia, como realizar sobrepasos en ruta o caminos de montaña.