El operativo en el norte provincial que terminó con un operador de turismo cinegético detenido y dos turistas franceses demorados por la caza sin permiso de patos en cercanías de la localidad de Golondrina, a 350 kilómetros de la capital provincial, finalizó con la incautación de 84 ejemplares de patos en un claro exceso de límites permitidos en cuanto a cantidad de animales a cazar. La temporada actual de caza deportiva de patos en Santa Fe está regulada por la resolución 129/2024, que se vale de una ley de 1958 (la Nº 4.830) para modificar anualmente las condiciones de la actividad. Esta normativa es el marco regulatorio de todas las especies que se permiten cazar en la provincia.
Esta resolución dictaminó que la temporada de caza deportiva de patos en Santa Fe se extiende desde el 1º de mayo hasta el 31 de julio. Hay tres especies de patos que pueden ser cazadas: sirirí, sirirí pampa y crestón. Hasta finales de julio, los turistas habilitados podrán cazar un máximo de seis patos por especie pero sin sobrepasar los 12 ejemplares en total en la sumatoria de las tres especies.
Sin embargo, las tres personas que fueron retenidas por personal del Ministerio de Ambiente y Gendarmería en el norte provincial fueron encontradas con 84 ejemplares de patos silvestres: 73 sirirí y sirirí pampa, 8 crestones, 1 capuchino y 2 cutirí. Estos dos últimos no están en la lista de permitidos para cazar.
image - 2024-06-11T132900.700.png
Ejemplares de patos sirirí pampa.
Foto: Sistema de Información de Biodiversidad / Parques Nacionales
Fuentes del Ministerio de Ambiente de la provincia señalaron que el operador cinegético violó varias leyes: desde no contar con habilitación correspondiente para ofrecer servicios de turismo de este tipo hasta pasarse del límite establecido por resolución sobre la cantidad de ejemplares que se pueden cazar en una temporada.
En concreto, afirmaron que se le achaca cazar sin licencia, cazar especies prohibidas, cazar sin autorización del dueño del campo, cazar utilizando sustancias tóxicas y venenosas, cazar con procedimientos antideportivos y cazar excediéndose en la captura de piezas permitidas.
Lugares habilitados
La resolución también establece que la caza deportiva solo podrá desarrollarse en los departamentos del centro-norte y del norte provincial (9 de Julio, Vera, General Obligado, San Cristóbal, San Justo, San Javier y Garay), con excepción de las zonas que en esos territorios estén bajo alguna categoría de protección en el Sistema de Áreas Naturales Protegidas de Santa Fe y en sitios Ramsar (humedales de importancia internacional) de la provincia: Jaaukanigás, Delta del Paraná y Laguna de Melincué.
Y un artículo de la resolución resalta que la caza está totalmente prohibida en los departamentos Rosario, San Lorenzo y La Capital.
Animales habilitados
Hay otros animales pueden cazarse todo el año en la provincia, como el ciervo axis y el jabalí por ser especies exóticas que desequilibran el ecosistema nativo.
“Todos los años hacemos resoluciones, por cada especie, en base a esa ley”, explicó a La Capital el Secretario de Biodiversidad de la provincia, Alejandro Luciani, quien además explicó que no hay cotos de caza habilitados en la provincia y que hay ocho operadores de turismo cinegético en Santa Fe que tienen permisos para desarrollar la actividad.
>> Leer más: Demoraron a turistas extranjeros que cazaban ilegalmente en el norte de Santa Fe
La persona procesada ni siquiera tenía permiso de caza, según detalló el funcionario, ni tampoco permiso de la Secretaría de Turismo para operar como proveedor de turismo cinegético. Por su parte, los turistas franceses tampoco contaban con permisos para cazar, ya que los mismos deben ser tramitados por el operador turístico habilitado.
Además de los patos, se decomisaron señuelos mecánicos y llamadores, entre otros elementos de caza, como así también artes de caza y pesca que podrían relacionarse con la actividad ilegal de comercialización de aves, ya que se encontraron dentro del vehículo aves silvestres taxidermizadas.
Antecedentes
En agosto del año pasado, entidades defensoras de la fauna denunciaron que una empresa ofrece viajes por el Delta del Paraná a turistas extranjeros y nacionales para cazar patos autóctonos en territorio entrerriano. La Justicia decidió tomar cartas en el asunto y, a raíz de esto, anuló una resolución existente en la provincia vecina que permitía la caza de cinco tipos de estas aves.
>> Leer más: Denuncian que un barco trae turistas al Delta del Paraná a cazar aves autóctonas
El Centro para el Estudio y Defensa de las Aves Silvestres (Ceydas) y la Red Argentina Contra el Tráfico de Especies Silvestres (Ractes) expusieron la situación del barco que trasladaba a turistas por los riachos del Delta del Paraná, en la jurisdicción del departamento Victoria, para que cacen patos mientras viajan en la embarcación.
En enero de este año, durante un control vehicular, Gendarmería decomisó 99 patos crestones en cercanías de la localidad de Los Amores. Allí, detuvieron una camioneta que transportaba a cuatro personas que estaban con esa cantidad de animales en la caja trasera, a pesar de que la temporada de caza de esa especie no estaba habilitada.