“Gol gana”, la primera miniserie santafesina enfocada en contar historias de fútbol de barrio, fue presentada este jueves en General Lagos, basada en el libro de cuentos homónimo del escritor arroyense Damián Andreoli.

Presentaron este jueves en General Lagos “Gol gana”, la primera miniserie santafesina enfocada en contar historias de fútbol de barrio, basada en el libro de cuentos del escritor arroyense Damián Andreoli
Por Miguel Pisano
Damián Andreoli: "El fútbol es identidad, cultura, barrio. Cuando llevás esto a la literatura empieza la magia, encima si te animás a hacerlo en la tierra del mejor exponente en la materia como Fontanarosa, tenés ventajas si creciste leyéndolo"
“Gol gana”, la primera miniserie santafesina enfocada en contar historias de fútbol de barrio, fue presentada este jueves en General Lagos, basada en el libro de cuentos homónimo del escritor arroyense Damián Andreoli.
“Es una propuesta audiovisual que busca narrar historias atravesadas por el fútbol, la identidad, las emociones y aquellos relatos que nacen mucho más allá del resultado. El espíritu de una serie construida desde una mirada sensible, narrativa y cinematográfica, donde el fútbol funciona como punto de partida para contar historias humanas cargadas de memoria, pertenencia y pasión” declaró el autor, Damián Andreoli, a La Capital.
Rodada íntegramente en General Lagos, con apoyo del Ministerio de Educación y de la Comuna local, “Gol gana” cuenta con un elenco encabezado por César Bordón, Mario Alarcón y Juan Nemiroski. Este jueves presentaron el primer capítulo, dirigido por Matías Perfeto, titulado “El hombre que sembraba pelotas”.
-¿Cómo surgió la idea de la miniserie?
-En realidad la idea surge de algunos comentarios que nos hacían llegar reiteradamente lectores de distintas gerografías. Todos destacaban que los cuentos estaban llenos de imágenes, de personajes, el común denominador era “acá hay cine”. Inquietos, no nos quedamos con eso y acercamos el libro a las manos de Julián López (hoy productor de la serie) recomendado por el actor rosarino Juanchi Cane. Al mes nos llamó López y nos dijo que hacia rato que no veía un libro que parecía estar escrito para hacer cine y ahí nomás nos pusimos a proyectar todo esto que empieza a ser realidad. Convocamos a Matías Perfeto como director, a Franco Martinelli para la.música y a Lula Solís para prensa y logística. Los últimos tres más quien te habla nacimos en Arroyo Seco en la misma manzana, en el mismo barrio. Se dio todo, amigos, vecinos, contemporáneos y artistas.
-¿La miniserie es el primer hijo del libro?
-Si seguimos el árbol genealógico donde el libro es mi primer hijo la serie podemos decir que es mi primer nieto, sí. Impensado, inimaginable. No entra todo esto en un sueño. A dos años de la publicación de forma autogestiva del libro en el medio aparece la Editorial Homo Sapiens y lo distribuye en todo el país, visitamos dos veces Uruguay, presentamos el material en la Feria del Libro de Rosario y en la Buenos Aires delante de 300 personas, recorrimos más de 40 pueblos de la provincia, más de 80 escuelas, ahora “Gol Gana” ingresa en el Plan de Lectura Provincial, seguimos trabajando en la serie con actores de relieve nacional e internacional como Cesar Bordón, Mario Alarcón, Juan Nemirosky, Juanchi Cane, Diego Cremonesi, entre otros. Es un montón.
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-¿Quién era "El hombre que sembraba pelotas"?
-Un vecino de General Lagos, con nombre y apellido, Erminio Rabitti. Fue un visionario en esa época, un romántico soñador, como creo que lo somos yo y la gente que me rodea. Erminio fue quien convenció al cura del pueblo (confesor de Jorge Bergoglio antes de ser Francisco) de que en el campito de la iglesia había que hacer una canchita, sembrar pelotas y cosechar niños jugando. Y así fue, este mes el Club Deportivo Infantil San José cumple 40 años de vida, Erminio ya no está presente, sí su familia y un ejército de niños y niñas que patean las pelotas que supo sembrar en los años 80. El era panadero, tenía hijas mujeres, le gustaba mucho el futbol y vivía cerquita de la iglesia, asi empezó todo. Lo acompañaron en este sueño su esposa Elida y un grupo de vecinos. Vivimos una infancia cariñosa y larga en ese lugar gracias a todos ellos.
-¿Cuáles son los objetivos de la miniserie?
-Varios, creo que el principal es rememorar en días de individualismo y enchufes y baterías todo lo que fue la infancia alrededor de la pelota a la hora de la siesta. Reivindicar a los tipos como Erminio que existen en todo el país, mostrar la geografía santafesina, contar parte de nuestra historia relacionada a los valores, lo cotidiano y el detalle. La niñez desde el interior del país, el baldío, los espacios donde hoy existen edificios. Es el puntapié inicial de una serie que busca conectar con espectadores, medios y amantes del fútbol desde una perspectiva distinta: la del relato, la emoción y la construcción de memoria colectiva.
-¿El fútbol aparece como una buena excusa para comunicarse y entrar a la magia de la literatura?
-Mucho más que eso si lo sabemos transitar. Todos en algún momento de nuestras vidas pateamos, bien o mal, una pelota. Conocimos barrios, otros niños, las diferencias sociales, ganar en equipo, sumar de donde se pueda, festejar, llorar, perder, enamorar, aprender. El problema es que hoy relacionamos al fútbol con el dinero, y si lo sabés mirar el futbol que transitamos nosotros, los matungos, es todo lo contrario, es pasión, no se lo puede explicar. El negocio es para un puñadito y encima les queda feo el traje de ricos nuevos. El fútbol es identidad, cultura, barrio. Cuando llevás esto a la literatura empieza la magia, encima si te animás a hacerlo en la tierra del mejor exponente en la materia como Fontanarosa, tenés ventajas si creciste leyéndolo. Y si le sumamos ahora la imagen en una miniserie es un golazo de media cancha.