A la hora en que buena parte del país buscaba una pantalla para seguir la semifinal del Mundial, varias dotaciones de bomberos de la región tenían puesta su atención en otro lugar. A las 15.55, los Bomberos Voluntarios de María Juana fueron alertados por el incendio de un camión en el kilómetro 95 de la ruta nacional 19, en dirección a Santa Fe. Hacia el lugar partieron los móviles 23, 24 y 25 con once efectivos a bordo.
Al llegar encontraron un semirremolque cargado con rollos de pasto envuelto en llamas. Entonces comenzó el trabajo: tareas de extinción y enfriamiento para controlar el fuego y evitar que se propagara.
El operativo demandó más de dos horas de labor y contó con la colaboración de Bomberos Voluntarios de Zenón Pereyra, efectivos policiales de Estación Clucellas y personal de Vialidad. Recién a las 18.30 la dotación emprendió el regreso.
Mientras tanto, el partido concentraba la atención de millones de argentinos. Sin embargo, para quienes estaban sobre la ruta, entre humo, agua, herramientas y vehículos de emergencia, la prioridad era otra.
Las fotografías difundidas por la institución muestran una escena tan simple como representativa. Con el incendio ya controlado, varios integrantes de la dotación se agruparon alrededor de un teléfono celular para seguir los minutos finales del encuentro. Más tarde llegó la imagen que resume la jornada: los bomberos posando junto a una camiseta argentina, todavía con la ropa de trabajo puesta y la satisfacción de la tarea cumplida.
Una historia que se repitió en la región
Lo ocurrido con el cuartel mariajuanense no fue un caso aislado. También en Sastre, mientras el país seguía las alternativas de la semifinal, una dotación debió salir a intervenir en una emergencia. Según comunicó la Asociación Bomberos Voluntarios Sastre, a las 15.45 fueron convocados por un incendio de banquina que ya había ingresado a un campo en jurisdicción de Crispi, sobre la ruta 64.
Las unidades 14 y 16 partieron con ocho bomberos a cargo del sub jefe Carlos Marchese. Una vez en el lugar lograron contener rápidamente uno de los focos y extinguir el incendio, con la colaboración de efectivos del cuartel de Las Petacas. La intervención concluyó cerca de las 17.30, cuando la dotación regresó al cuartel.
Historias distintas, pero con un mismo denominador común. Mientras gran parte de los argentinos vivía una tarde de fútbol, hubo hombres y mujeres que siguieron haciendo lo de siempre: responder a una alarma, salir a la ruta y trabajar donde se los necesitaba.
Para muchos, la semifinal se jugó en el living de casa. Para ellos, entre el humo, las autobombas y el sonido de las sirenas. El festejo llegó después.
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