La Ciudad

Quiénes eran las dos víctimas fatales del accidente de Avenida del Rosario y Ayacucho

David Pizorno, de 43 años, y su hijo Valentino, de ocho, murieron en el acto. La historia de un papá fanático de los fierros y un nene compinche y "muy alegre"

Domingo 21 de Marzo de 2021

Hasta el sábado fatal en el que falleció, David Pizorno tenía 43 años. Le decían Pilu. Era mecánico, tenía un camión volcador y el fútbol no le agradaba demasiado, pero decía que era “un poco hincha de Boca”. Lo que sí le gustaban eran los fierros: era fanático de Chevrolet, le gustaba ir a las carreras del TC 2000 y también las motos.

Esa pasión se la había contagiado a su hijo Valentino, con el que pasaban tardes enteras manipulando herramientas en el taller, hasta que terminaban todos engrasados. El niño, que había cumplido 8 años hace poco más de un mes, tenía un cuatriciclo pequeño y amaba usarlo en Alvear, en la casa de sus abuelos, siempre con casco. Ambos eran muy unidos.

Lamentablemente, nada de eso volverá a suceder. Un auto que —se sospecha— corría picadas en Avenida del Rosario y Ayacucho partió esas historias por la mitad y recortó su horizonte sin previo aviso. El domingo al mediodía ambos fueron velados en una cochería de San Lorenzo y Ovidio Lagos. Cintia, esposa de David y madre de Valentino, fue la única sobreviviente de la tragedia vial. La mujer, que trabaja para una empresa de limpieza como portera de un edificio, es la mayor de seis hermanos, columna vertebral de una familia numerosa y trabajadora.

“Era un chico muy alegre, lo quería todo el mundo. Adonde iba, hacía amigos. Mi marido era un padrazo. Eran tal para cual, muy cómplices. Yo era la que ponía los límites en casa, porque ellos más que padre e hijo eran amigos. Les encantaban los autos, las carreras, iban a ver el TC”, recordó Cintia con un dejo de tristeza en diálogo con La Capital desde su camilla en el sanatorio Los Alerces.

Valentino era el único hijo de ambos, pero David tenía otro niño, Benjamín de 13 años, de una pareja anterior con el que se llevaban muy bien.

La relación del niño con sus abuelos era muy cercana. Valentino fue el primer nieto de una familia unida que come asados todos los domingos. El siniestro vial sucedió mientras sus padres lo llevaban a la casa de los padres de Cintia, que lo cuidaban todos los días mientras ellos trabajaban. El niño iba al colegio Teodelina, en Villa Gobernador Gálvez, e iba a arrancar tercer grado este lunes. Días antes le habían comprado los zapatos y el uniforme de la escuela.

Melina, madrina del niño fallecido y hermana de la sobreviviente, rememoró la llegada de David a la familia. “Era un tipo cerrado con sus emociones y algo tosco. Pero era un gran padre. Con su hijo era totalmente diferente. Eran súper unidos. Tuvo una vida difícil, pero lo amoldamos. Nosotros somos muy familieros”, apuntó.

La mujer dijo sentir “mucha impotencia y tristeza” porque la tragedia “se llevó la alegría de la casa”. “Valentino era un nene muy especial para todos nosotros. Cuando él nació fue el primer nieto de seis hermanos, el primer sobrino de todos. Su llegada fue luz. Era obediente, ayudaba a todo el mundo, no le gustaban las injusticias y las mentiras. No sé como vamos a salir adelante como familia”, describió apesadumbrada.

“Mi hermana se quedó sola, le arrancaron la vida. Ella habla y por momentos no quiere vivir, pero también quiere luchar porque paguen los responsables. Está con ayuda psicológica desde un primer momento, pero sufre porque se acuerda de todo. Valentino nos va a dar la fuerza, pero necesitamos que se haga justicia”, dijo por último la madrina del niño que falleció en el siniestro.

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