La ciudad

Por una solución que sea ejemplo

Miércoles 10 de Julio de 2019

"He planteado el pedido de demolición. Hay que empezar a ser ejemplificadores y disciplinadores aplicando el reglamento de edificación vigente en todos sus términos. La última experiencia es la del edificio de Caffaro Rossi frente al Distrito Centro, que aplicando el reglamento le hicieron demoler el piso construido por fuera de norma. No es una cuestión de dinero. El Código Urbano es un convenio de convivencia que tiene que ver con el conjunto de los vecinos y no sólo con el que construye". Con estas palabras, la edila peronista e integrante de la comisión de Planeamiento, Fernanda Gigliani, argumentó su postura de aplicar la picota en todos estos casos de pedidos de excepción que llegan al Concejo.

"No se puede establecer mecanismo de regulación urbanística donde todo se compra y se vende. Parecería que se pretende instalar que el fin justifica los medios. Las transgresiones tienen que ser sancionadas por dos vías: volviendo al estado de cosas que plantea la normativa. Y aplicándoles las sanciones y multas que la normativa contempla. Luego, el Estado con esos recursos puede afectarlo a lo que crea más justo y conveniente. Si no, deroguemos las normas urbanísticas, que cada uno plantee hacer lo que se le venga en gana y nosotros como Concejo nos transformamos en escribanos que legalizan las transgresiones, dejando hacer a los transgresores lo que quieran a cambio de un estipendio o incentivo", planteó Gigliani como hipótesis al graficar que se entraría en un "camino escabroso".

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