La tormenta de anteanoche dio un respiro a los rosarinos que vieron con satisfacción como el
termómetro descendió a los 17 grados. Y, como si esto fuera poco, los pronósticos indican que el
cielo permanecerá nublado hasta el viernes y las temperaturas máximas no superarán los 30 grados.
El alivio cambió las caras de quienes ayer transitaban por la ciudad. E
incluso modificó su fisonomía:más gente se animó a salir al centro que, en las últimas jornadas,
había permanecido prácticamente desierto. Según los pronósticos del Servicio Meteorológico
Nacional, la tregua se extenderá hasta el viernes. Hoy el cielo permanecerá nublado, con una mínima
de 24 grados y máxima de 28 grados. Mañana tampoco asomará demasiado el sol y se espera una
temperatura de 21 grados por la mañana y 29 grados por la tarde. En tanto el viernes el cielo
amanecerá nublado a la mañana y con tormentas por la noche.
Saldo negativo. La tormenta de ayer jugó una mala pasada en algunas zonas de la ciudad. Los
fuertes vientos que soplaron durante la madrugada dejaron una docena de árboles caídos. Uno de
ellos cayó sobre un peatón que transitaba por Gálvez y Laprida provocándole heridas leves. Otro
ejemplar dañó un auto estacionado en Balcarce al 1100.
































