La ciudad

La Marcha del Orgullo convocó a miles de personas en Rosario

Jóvenes de todas las identidades sexuales pidieron el cese a las violencias. Cada año es más convocante. Hubo feria y música

Domingo 07 de Octubre de 2018

"Amiga, caminá tranqui". Las que hablan son dos travestis montadas: mucho brillo, mucho taco y poca ropa. Las dos atraviesan calle Mitre y cuando llegan a la plaza Libertad se miran y sonríen. El consejo de una a la otra bien podría traducirse en el leitmotiv de la movida a la que estaban yendo, la 13ª Marcha del Orgullo de Rosario.

El primer sábado de octubre de cada año es el día en que todas las identidades de la diversidad pueden caminar y movilizarse tranquilas, fuera del clóset, con la única finalidad de celebrarse. Este 2018 la movilización volvió a crecer, volvió a tener a jóvenes y adolescentes como protagonistas, y entre tanto brillo y abrazo, volvió a repetir una triste consigna: "Basta de travesticidios".

Convocatoria

La plaza Libertad (Mitre y Pasco) se llenó desde temprano. La convocatoria era a las 15: feria y música fueron la excusa para comenzar a concentrar antes de movilizarse por las calles de Rosario. Durante tres horas, el sol acompañó a las miles de personas que se acercaron con puntualidad casi ansiosa, como si nadie quisiera desaprovechar la jornada. En los stands de la feria había desde libros hasta comida, pasando por antifaces, collares de flores, body painting, glitter y brillos a colaboración, pinturas de uñas, tinturas en aerosol para el pelo.

Una marea lookeada de alegría flúo, lista para llenar de brillo el recorrido de la marcha que unió la plaza con el parque Nacional a la Bandera.

Una marcha que crece

La Marcha del Orgullo crece año tras año. Es la 13ª vez que se hace en la ciudad y la diferencia con las primeras movilizaciones es abismal. En los últimos años, el puñadito de travestis, transexuales, lesbianas y gays se transformó en miles y miles de personas y sobre todo infinitas identidades.

Ya no hay casillero que sirva: desde trabajadoras sexuales, género no binario y familias diversas, hasta jóvenes y adolescentes que patearon los clósets desde temprana edad. Todos y todas cambiaron el escenario. Ya no se les tapa los ojos a los niños y son cada vez menos los vecinos y vecinas que se indignan con el paso de la marcha.

Esencia política

La marcha, sin embargo, no deja de perder su eje. Entre carrozas y cachengue, la movilización mantiene su esencia política. Lleva meses organizarla y produce un documento recargado de reclamoscuyas consignas no cambian con el paso del tiempo: adquirir derechos y pedir que frenen la discriminación y los crímenes de odio sigue siendo el principal impulso para marchar.

"Es una marcha agridulce: tiene la fiesta del orgullo y ese titular, basta de travesticidios. Cuando lleguemos al Monumento vamos a recordar a quienes ya no están y ahí todo se vuelve agrio", explicó Morena García, de Comunidad Trans Rosario.

Morena tiene 39 años y es de las pocas que puede celebrar haber pasado el promedio de vida para las personas trans en Argentina. A lo largo de su vida vivió la discriminación y la violencia, y año tras año despide a sus amigas y compañeras que no logran sobrevivir a la exclusión.

En diálogo con La Capital señaló al centro de la plaza Libertad y explicó: "si mirás, las travestis son las menos. Es simple el por qué: nosotras primero comemos y después filosofamos. Esa es nuestra forma de vida, la travesti ahora duerme porque trabaja toda la noche".

Nueva generación

Morena celebró la cantidad de jóvenes y adolescentes en la marcha. "Esta es la generación que va a salvar los derechos y quemar los clósets", festejó. Y contó que marchó por primera vez el año pasado. Admitió que antes tenía prejuicios, pero se le esfumaron enseguida. "Cuando venís, te das cuenta de lo errada que estuviste. El año pasado fue genial, es ese orgullo en el pecho que te explota y se transforma en militancia".

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