El intendente Pablo Javkin insistió en la voluntad del Ejecutivo rosarino en que las licitaciones nacionales que incluyen obras de infraestructura en la región avancen y no queden sin definición. “Lo principal sería reactivarlas y no tener que volver a hacer un nuevo llamado licitatorio, la prioridad nuestra es ver si se pueden readecuar y encontrar un punto de equilibrio, pero realmente sería un desperdicio enorme de tiempo comenzar todo el proceso una vez más”, dijo el titular del Palacio de los Leones en relación al freno que sufre la ampliación a un tercer carril del comienzo de la autopista a Buenos Aires y la demorada remodelación del Monumento a la Bandera.
El ensanchamiento del inicio de la autopista a Buenos Aires, (entre Circunvalación y la ruta A012) sigue en un stand by. La obra cuenta con un boceto de proyecto ejecutivo y hasta una UTE adjudicataria de la licitación, con presupuesto asignado para este año, pero está empantanada.
La iniciativa vial es un ejemplo palmario de la paralización de obras que la inflación y la permanente redeterminación de precios deja a los proyectos contra las cuerdas y en medio de la incertidumbre.
Por ende, la construcción del tercer carril en la autopista es una de las tantas obras que demandan una negociación constante entre Estado y empresas contratistas por la escalada de los costos y la proyección presupuestaria.
En este caso, la remodelación y ensanche de la autopista fue anunciada hace más de dos años y establece 24 meses de plazo para su concreción.
Los trabajos contemplan un segmento de 9 kilómetros de terraplén y asfalto sobre el cantero central, entre la ruta A008 (Circunvalación) y la A012. A su vez, puentes en el arroyo Saladillo y en Alvear, y la repavimentación de la ruta 33 entre Pujato y Zavalla. Y se presupuestaron en más de 3.500 millones de pesos.
Con todos esos condimentos sobre la mesa, el intendente advirtió que “estas licitaciones que tienen antigüedad y acusan varios problemas de readecuación de precios tienen estas dificultades. Estamos empujando desde nuestro lugar en manifestar que queremos que se firmen los contratos, en intentar ayudar en éste sentido para que se finalicen los trámites”.
Aún así aclaró que “de estas tandas de licitaciones, la gran mayoría quedaron desacomodadas y lo principal es reactivarlas, para no tener que volver a pasar por todo una vez más”.
La idea de la intendencia es que con una readecuación del proyecto se pueda encontrar un punto de equilibrio. “Si bien no intervenimos en las tratativas, sería un desperdicio enorme de tiempo reiniciar un proceso licitatorio. Estas licitaciones parecen de algún modo malditas porque empezaron con las PPP (Participación Público Privadas durante la gestión macrista) y luego con las licitaciones y están en éste punto”, consideró.
El intendente de Villa Constitución, Jorge Berti, se sumó al reclamo. “Es imprescindible la pronta ejecución de estas obras para la región, incluso la extensión que se había planteado hasta San Nicolás”, señaló a este diario.
Para el funcionario, la gran cantidad de vehículos, que van a los centros industriales y terminales portuarias, “hacen que a esta altura la obra no se pueda dilatar mas”. El villense cargó contra las PPP que solo sirvieron para “entretenernos”, dijo, al entender que si bien el Estado debe adecuar el valor de las obras que se liciten con una actualización que contemple los aumentos inflacionarios. “No se puede aceptar es que las ofertas partan de un valor altísimo para después asegurarse una mayor rentabilidad”, criticó.
Para el diputado nacional y vicepresidente del PRO nacional, Federico Angelini “la paralización de esta obra es una muestra más del concepto mediocre de federalismo que maneja este gobierno nacional. Para la provincia de Buenos Aires, todo; para el resto, las sobras. Lo vivimos a diario con la inseguridad y el cinismo de Aníbal Fernández (ministro de Seguridad de la Nación) y también en infraestructura vial, donde existe una licitación que podría mejorar la conectividad y la logística de la ciudad, pero no se pone en marcha desde hace más de un año porque claramente no es tan prioritario para el gobierno, como avanzar contra el Poder Judicial”.
El legislador macrista consideró que “esto demuestra, una vez más, la necesidad urgente que tiene Argentina de implementar un plan de estabilización ante la galopante inflación e incertidumbre que hace imposible planificar desde la compra de una casa propia hasta la ejecución de una obra de envergadura, pasando por cualquier plan de negocios para realizar un emprendimiento”.
Con este panorama, la ampliación que incluía dos puentes sobre el arroyo Saladillo, uno por sentido de circulación, tres carriles por mano para descomprimir la llegada a Rosario por la autopista a Buenos Aires, deberá esperar.
El proyecto también establecía una readecuación de los ingresos y egresos en el actual intercambiador que vincula la autopista con Villa Gobernador Gálvez por la ruta provincial 22.
El debate se da nivel nacional para toda la obra pública. En este caso y en otros la idea es llevar la obra adelante, pero todo vuelve a lo mismo: las partes tienen que ponerse de acuerdo con el monto de arranque, los valores actuales, la redeterminación de precios y las variables que se apliquen acorde a lo que en el contexto inflacionario signifiquen.