En Rosario se generan unas 800 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos, de las que el 60 por ciento se produce en los hogares. Poco más de la mitad de estos desechos son restos de alimentos o provienen de la poda del jardín, es decir son residuos orgánicos. Con el objetivo de reducir esta gran cantidad de basura que todos los días llega al relleno sanitario, el municipio lanzó en abril el programa Comunidad Orgánica, que busca sensibilizar sobre la importancia de reducir desechos a través del compostaje en viviendas, instituciones y en el espacio público. En ese marco, este verano en los parques de la costanera central se colocarán composteras comunitarias para que los vecinos puedan llevar cáscaras de frutas, de huevos, restos de verduras o infusiones y para crear abono orgánico para plazas y huertas.
"Rosario tiene hecho todo un camino en la separación y recuperación de residuos inorgánicos, con la red Separe y los Hogares Verdes. Ahora queremos avanzar con los desechos orgánicos", señala Agustina Rodríguez, directora general de Acción Climática del municipio.
De acuerdo al último inventario de emisiones de gases de efecto invernadero realizado en Rosario, el sector relacionado a la disposición y tratamiento de residuos representa el 20,1 por ciento del volumen de sustancias que se liberan en la atmósfera contribuyendo al calentamiento global.
Por eso, uno de los puntos del Plan Local de Acción Climática 2030 es reducir el volumen de residuos, a través de la separación en origen. La meta es que el 30 por ciento de la población y la totalidad de los grandes generadores separe sus residuos dentro de 17 años.
Comunidades
Detrás de ese objetivo, la Secretaría de Ambiente del municipio lanzó en abril el programa Comunidad Orgánica. La propuesta es generar una red de hogares e instituciones que promuevan la separación de residuos orgánicos y la elaboración de compost en viviendas o lugares de acceso público para reducir la cantidad de desechos que se generan y que luego se envían a disposición final.
De acuerdo al plan de acción climática, en Rosario se producen aproximadamente 806,76 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos. El aporte de los hogares es de 479,85 toneladas al día, lo que representa casi un 60 por ciento del total de los residuos producidos.
Según el estudio de caracterización de residuos, cada habitante de la ciudad genera, en promedio, 0,506 kilos de basura por día. Más de un cuarto kilo son restos de comida, en menor proporción le siguen los desechos plásticos, papel, vidrio y cartón. La propuesta de la Secretaría de Ambiente es transformar estos residuos orgánicos en abono a través del compostaje.
Para esto, en abril se empezó a capacitar a personas para que realicen compost en su domicilio. Los talleres de capacitación se hacen en distintos espacios públicos (el próximo será el 26 de agosto en el Mercado del Patio) y sirven para sensibilizar sobre el cambio climático y la importancia de separar residuos y dar instrucciones sobre cómo separar desechos y cómo hacer compost.
Después de haber cumplido con dos talleres de capacitación, se entregaron recipientes especiales para empezar a compostar. Según datos del programa, en esta primera etapa, ya hay 164 hogares donde se están separando y compostando residuos orgánicos.
En paralelo se capacita también a instituciones, escuelas, consorcios de edificios y centros comunitarios y deportivos para que puedan realizar la misma tarea. Ya hay más de 43 instituciones anotadas para participar de la experiencia y trece espacios que empezaron a compostar.
Leer más: Se conformó el primer Comité Asesor frente al Cambio Climático en la Municipalidad de Rosario
En espacios públicos
Como parte del programa, el próximo paso es instalar composteras comunitarias en espacios verdes para la recepción de orgánicos. En el balneario La Florida se realizó este verano una prueba piloto que fue interesante y, ahora, se busca replicar en los parques de la costanera central.
"Elegimos esos espacios porque reciben mucha gente los fines de semana. La idea es después ir avanzando hacia el norte y el centro para después contar con una compostera comunitaria en cada uno de los seis distritos", explicó Rodríguez y aseguró que se trata de una primera experiencia para que vecinos y vecinas del barrio puedan llevar y disponer sus desechos orgánicos. El compost obtenido se utilizará para abonar espacios verdes de la ciudad y huertas urbanas.
En estas semanas se están terminando de diseñar los prototipos de los contenedores que se colocarán en los parques. La idea es que sean atractivos pero que cumplan con la misión para lo que fueron creados, es decir que reciban solo desechos orgánicos y no terminen convirtiéndose en cestos de residuos comunes.
Derribar prejuicios
El compost es un abono con alto contenido de nutrientes, mejorador de suelos y que se obtiene mediante la descomposición de residuos orgánicos, como cáscaras y restos de frutas y verduras, yerba, café, saquitos de té.
Para la directora general de Acción Climática del municipio, existen prejuicios y preocupaciones en torno al compostaje que es necesario abordar mediante la educación y la divulgación de información precisa.
Por ejemplo, el compostaje no genera olor desagradable. Si se realiza correctamente y se mantienen las proporciones adecuadas de materiales, no debería haber olores fuertes. Tampoco genera moscas ni atrae roedores si se equilibran adecuadamente el contenido de materiales verdes y marrones, o si no se incluyen alimentos cocidos, carne o productos lácteos en el montón de compostaje.
Generar compost no es difícil, no toma mucho tiempo ni requiere demasiado espacio. El proceso demanda unas pocas horas por semana y se puede compostar en pequeños espacios, como balcones, patios traseros o incluso en interiores mediante sistemas de compostaje en contenedores.