A fines de diciembre de 2023 quedó sin efecto la Ley de Alquileres en Argentina. El mercado inmobiliario cambió a partir de esa medida, pero el diagnóstico de la Asociación Inquilinos Rosario (AIR) está lejos de un balance positivo: "La realidad es que todo se ha complejizado aún más".
"Si bien aparecieron en oferta distintos inmuebles que antes no estaban, la gran duda es qué costo tuvimos que pagar", planteó Emmanuel Canelli, uno de los referentes de la entidad, durante un reportaje en LT8. Así señaló que la derogación provocó un "aumento fuerte" de la cantidad de propiedades disponibles y a la vez criticó el efecto de la "liberalización de los contratos".
El representante de una de las principales agrupaciones de inquilinos de la ciudad consideró que el decreto de necesidad y urgencia 70/2023 cambió drásticamente la situación en torno a las actualizaciones de los pagos mensuales. Al respecto, afirmó: "Al no haber un único índice y una temporalidad para todos, realmente es un crisol de situaciones".
¿Qué cambió tras la derogación de la ley de alquileres?
El referente de la asociación sostuvo que el mercado se modificó mucho en los últimos dos años. "Hoy trasladaron las condiciones de lo que podía ser un alquiler temporario a un alquiler habitacional tradicional al que uno puede llegar a aspirar para vivir en Rosario", argumentó.
La oferta actual es muy variada, ya que puede incluir actualizaciones cada tres o cuatro meses. Lo mismo ocurre con el método de cálculo, que va desde el Índice de Precios al Consumidor (IPC) hasta el Índice para Contratos de Locación (ICL), pasando por una combinación entre ambos indicadores. Frente a este panorama, Canelli concluyó: "El inquilino siempre termina pagando más".
>> Leer más: Más departamentos en alquiler Rosario: las unidades por fuera del valor del mercado quedan vacías
"La realidad es que la salida no es buena", opinó el representante de la agrupación rosarina en cuanto a la derogación de la ley 25.557 con menos de 3 años de vigencia. Luego puso el foco en una cuestión "transversal" e "innegable" en torno a lo ocurrido desde entonces e indicó que la clase trabajadora "se endeuda para hacerle frente a los gastos fijos".
Canelli sostuvo que los inquilinos quedaron en desventaja ante la liberalización del mercado de la vivienda. En este punto, indicó: "Nos terminamos haciendo cargo de un montón de cosas de las que antes no nos teníamos que hacer cargo, expensas extraordinarias, impuestos".
Soluciones al problema del alquiler en Rosario
De acuerdo al análisis de uno los referentes de la agrupación, el incremento en los precios modificó la demanda en distintos puntos de Rosario. "La solución que han empezado a encontrar es salir del centro", afirmó en cuanto a quienes ya no podían pagar para renovar en ese sector.
El relevamiento de la asociación indica que muchos inquilinos de edificios decidieron buscar lugares más alejados para evitar el aumento de las expensas, entre otras variables. De esta manera empezaron a crecer las consultas sobre departamentos de pasillo o casas fuera del tradicional núcleo comercial y administrativo de la ciudad.
>> Leer más: Rosario: suben en dólares los precios de los departamentos y los alquileres pegan un nuevo salto
Por otra parte, Canelli reconoció que la mudanza más allá del centro también tiene una parte negativa, ya que "se agrega el costo de movilidad" si el domicilio anterior permitía moverse a pie. "Una de las características clave tiene que ver con un lugar para ir a trabajar caminando", apuntó.
Finalmente, el referente del grupo de inquilinos indicó que la derogación de la ley hizo que reaparecieran en oferta una buena cantidad de viviendas que estaban "guardadas", pero también hubo otros contratiempos por la suba de los contratos. Así señaló que muchas personas jóvenes tuvieron que volver al hogar familiar porque ya no podían seguir costeando el alquiler. El mismo inconveniente también afecta a las parejas que conviven y deciden separarse, dado que no pueden afrontar los gastos para irse a un inmueble individual.