El próximo sábado, desde las 11, la esquina de las peatonales Córdoba y San Martín se convertirá en escenario del Festival de Lucha y Alegría, una propuesta impulsada por agrupaciones de jubilados y pensionados que combinará celebración y reclamo. La actividad busca conmemorar el Día del Jubileo y, al mismo tiempo, llevar al corazón de la ciudad las demandas de un sector que se hace escuchar. Con música, intervenciones artísticas y un micrófono abierto, la convocatoria propone transformar uno de los espacios más transitados de Rosario en un lugar de encuentro.
La actividad está organizada por el Frente de Jubilados en Lucha (Frejel), una organización social surgida en Rosario e integrada por adultos mayores que se agruparon para defender sus derechos previsionales, el acceso a la salud y condiciones de vida dignas. Pero, sobre todo, para romper el aislamiento de un sector que representa casi el 20 % de la población de la ciudad y que busca ganar protagonismo en el espacio público.
A partir de las 11, habrá un micrófono abierto para que jubilados y pensionados puedan tomar la palabra, compartir sus experiencias y expresar sus preocupaciones. Integrantes del Centro de Ex Soldados Combatientes de Malvinas Rosario ofrecerán mate cocido y reconocidos artistas de la ciudad sumarán música, humor y alegría a la jornada.
Del festival participarán, entre otros, Killa Illari, la murga Y parió la abuela, Vicky Alancay, el dúo Patricio y Néstor el Turco Scarponi, Sergio Gauna y su banda, Zapateá Lechuza y el Ejército Popular de Payasos. La programación reunirá distintas expresiones artísticas con la intención de darle a la jornada un carácter festivo.
También se espera la participación de centros de jubilados y pensionados, organizaciones sociales y gremiales que acompañan los reclamos del sector. La propuesta apunta a reunir a distintas generaciones alrededor de una problemática que, según plantean los organizadores, no afecta únicamente a quienes ya se retiraron de la actividad laboral, sino que involucra al conjunto de la sociedad.
Un frente para los jubilados
El Frejel es una organización social surgida en Rosario hace unos 20 años, a partir de la experiencia de la Mesa Coordinadora de Jubilados, y se hizo más activa al calor de las protestas de adultos mayores, jubilados y pensionados contra las políticas implementadas por la gestión del presidente Javier Milei. Desde entonces, sus integrantes comenzaron a organizar distintas actividades para visibilizar la situación del sector y sostener sus demandas en el espacio público.
"El frente hay distintas organizaciones sociales y partidos políticos autoconvocados, es amplio, plural y asambleario. Todos los gobiernos tienen deudas con los jubilados y jubiladas", advierte Alejandra Frassati, integrante del Frejel y recuerda que "en los últimos años venimos luchando desde que está el gobierno de ajuste de Milei, que se expresa cn políticas que atentan contra la dignidad de jubilados y jubiladas".
El frente consolidó su presencia a partir del crecimiento del descontento por las medidas económicas que afectan a jubilados y pensionados. Sus principales reclamos incluyen la recomposición de los ingresos, a partir de la pérdida del poder adquisitivo de los haberes mínimos producto de la inflación, y la defensa de la obra social Pami, frente a los recortes en las prestaciones, la falta de profesionales y las restricciones en la cobertura de medicamentos esenciales.
Dos situaciones que, advierten desde la organización, repercuten directamente en la calidad de vida de los adultos mayores. "Luchamos y reclamamos y denunciamos que si sos un jubilado tenes que elegir entre comer o comprarte los remedios. Y pedimos la normalización del Pami y la continuidad o la prórroga de la ley de moratoria previsional", destaca.
Sin embargo, el festival del sábado busca ir más allá de la protesta. La intención es generar un espacio donde los jubilados puedan encontrarse, compartir una jornada cultural y recuperar la calle como lugar de participación. Una forma de recordar que, además de reclamar por sus derechos, los adultos mayores tienen mucho para decir y aportar a la vida de la ciudad.