"La alergia no es solo de primavera", resalta Gonzalo Chorzepa, médico especialista en Alergia e Inmunología y profesor universitario, quien confirmó que después de tantos días de humedad elevada (este martes se registró un 95 por ciento) reciben más consultas de personas con rinitis, estornudos y picazón en los ojos y lagrimeo. Los cambios bruscos del tiempo son un factor que predispone a que aparezca esta sintomatología que empeora los cuadros de quienes son alérgicos pero también suma molestias a quienes no tienen esta condición. Paredes con moho, ambientes poco ventilados, aerosoles y otras sustancias que se usan para "sacar el olor a húmedo" pueden influir en el malestar físico. Pero, ¿existe la alergia por humedad?
El tema tiene su complejidad, pero la realidad es que no hay una alergia específica a la condensación de vapor de agua de la atmósfera o por días sin sol. Sí es cierto que aparecen condiciones que profundizan ciertos síntomas y que merecen una consulta con un especialista si se sostienen por varias semanas, detalla el experto.
Uno de los riesgos es la automedicación: comprar gotas, pastillas o spray sin tener un diagnóstico es una situación que puede producir un alivio momentáneo pero a la larga empeorar la salud, en vez de mejorarla.
Ácaros, hongos y broncoespasmos
En invierno también llegan pacientes nuevos a cada rato, dice el médico, y si hay cuestiones climáticas extremas, un poco más. "Sin dudas, la humedad alta empeora los síntomas de alergia ya que favorece el crecimiento de ácaros y hongos. Si sos alérgico a esos estímulos y nos estás tratado vas a estar peor", describe el especialista.
Pacientes con tendencia a tener broncoespasmos (por diversas causas) o que tienen asma, suelen empeorar su condición en días fríos y con humedad elevada. Deben consultar ante cualquier duda y cumplir con el tratamiento preventivo indicado para sobrellevar mejor esta temporada.
También hay personas que no tienen alergias pero con estos cambios de temperatura bruscos comienzan con síntomas, a causa de la inflamación. "Sí, los pacientes con rinitis no alérgica pueden pasarla mal", detalla el médico.
Lo importante es tener claro si hay un diagnóstico de alergia, porque eso permite tomar medidas preventivas y hacer tratamientos eficaces a medida de cada paciente.
"Hay que aclarar que no todo el que empeora por estos cambios bruscos es alérgico", detalla el profesional.
Cuando hay un rayito de sol la gente sale a sacudir mantas, colchas, almohadones y colgar ropa húmeda
Acolchados, mantas y sábanas que se sacuden
Días y días sin que el sol aparezca. La ropa húmeda se acumula y la necesidad de "sacudir y airear" mantas, acolchados, ropa de cama se hace más urgente para muchas personas. "Al sacar ropa que estaba guardada o sacudir acolchados, limpiar, barrer, si sos alérgico a alguno de los componentes de ese polvillo (a veces invisible) vas a tener síntomas", explica el médico.
Si uno convive con gatos o visita casas que tienen estos animalitos, y es alérgico al pelo del gato, va a experimentar molestias, quizá incrementadas por los ambientes cerrados.
"Lo mismo en espacios donde las paredes tienen humedad y hay poca ventilación", depende mucho de si sos o no alérgico y a qué alergeno, enfatiza Chorzepa.
El médico recomendó fuertemente hacer una consulta con un especialista si una persona viene padeciendo estos malestares desde hace tiempo "porque al identificar el problema podemos ayudarlos".
Dijo, además, que "la alergia es dinámica", lo que significa que alguien pudo no ser alérgico de chico o adolescente y serlo de joven o adulto.
Rosario arrancó bien el fin de semana largo, pero el tiempo estará dominado por las precipitaciones tanto el sábado como el domingo.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital
Cuidado con los aerosoles y humidificadores
Cuando se suman tantas jornadas húmedas los olores pueden aumentar. Entonces no es raro que la gente recurra a aerosoles, sprays y otros recursos aromáticos para "tapar" el mal olor en casas, negocios y oficinas. Con este tema, hay que tener cuidado porque los productos que se usen pueden irritar y producir malestar y hasta espasmos bronquiales.
Los humidificadores pueden acumular moho, bacterias y otras sustancias que luego dispersan en el aire empeorando las alergias e inflamando las vías respiratorias.
Lo mismo ocurre con desodorantes, aromatizantes y otros "limpiadores". Es necesario tener cuidado también con los difusores de aceites esenciales que pueden desencadenar síntomas en personas sensibles.
El moho que se acumula en esquinas por la falta de ventilación o espacios muy húmedos suele empeorar los síntomas de personas sensibles a este hongo