De a poco, en Newell's , Matías Cóccaro está volviendo a ser el que fue. Un Zorro astuto para husmear el peligro y las grietas en terreno rival, huidizo para no dejar registros entre sus cazadores, e hiriente cuando está encendido para vencer resistencias adversarias con su marca registrada. Su gol ante Boca fue arte puro, una carta que acredita su notable potencial y el nivel de sus capacidades. Una clara exhibición ante su gente de todo lo que puede darle al equipo cuando se encuentra en buenas condiciones físicas.
Mostró oficio, picardía y talento al servicio de una definición, lectura de la cancha y de los tiempos ante un rival de fuste, de rango mayor en el escalafón de jerarquías. Esa anotación, seguramente, quedará grabada en la memoria de los que estuvieron esa tarde en el Coloso, como válida señal de inicio de una remontada que en ese momento, mientras arrancaba el segundo tiempo, al corazón le agregó juego y alta calidad en las conquistas.
Y lo sufrió nada menos que Boca y el mismo Leandro Paredes, quien aún con su expertiz y su probada clase mundial, quedó enterrado en el corazón del área xeneize ante el amague de Cóccaro. Ahí, el Zorro se tomó un segundo más, y ahí se le acomodó todo en su hoja de ruta y concibió un gol de antología.
Olfateó una herida abierta en la defensa rival y le sacó el máximo rédito con un remate que le dio un digno y celebrado final a esa obra de arte.
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El mejor delantero de Newell's
Así, el Zorro expuso de la mejor manera, hacia adentro y hacia afuera, que cuando está pleno es su mejor arma de ataque. Puede ser una carta interna de gran valor que puede usar Newell’s para otorgarle mayor fortaleza, eficacia y variantes al funcionamiento de la ofensiva rojinegra.
Si puede seguir afirmando esta curva de crecimiento que está exhibiendo en el comienzo del segundo semestre, después de un arranque de año signado por las lesiones y las presentaciones con más insinuaciones que concreciones, Cóccaro es uno de los pocos que puede transformarse en pieza vital.
Si continúa adquiriendo ritmo de partidos, queda muy claro que su techo de rendimientos está muy por encima de los otros delanteros del plantel.
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Todos goles en el Parque
En la ficha del uruguayo Cóccaro, de 28 años, figura que en su estadía en Rosario marcó hasta ahora, sólo tres goles, dos en este Clausura. Y la curiosidad señala, además, que sus tres anotaciones se dieron en el estadio Marcelo Bielsa.
El primero se lo marcó a Defensa y Justicia, el 7 de febrero de este año, en el Apertura. Y luego, los otros dos, ya fueron en este torneo, donde claramente expuso un cambio de paso muy positivo en su relación directa con el gol, ya que convirtió dos en tres compromisos.
El segundo tanto fue ante Talleres de Córdoba, el 25 de julio, por la fecha 1ª del actual certamen. Y el tercero lo hizo frente a Boca, el 2 de agosto, en el empate 2-2 en el Parque.
Vale recordar que el delantero uruguayo tiene una extensa carrera que incluye Rampla Juniors (2018 a 2019), Villa Teresa (2019), Montevideo City Torque (2019 a 2022), Huracán (2021 a 2023), Montreal (2024 a 2025), Atlas (2025), y Newell’s (desde 2026 a la actualidad).
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Cóccaro y su rol de referente
En cada gesto, en cada mirada y en cada orden dentro y fuera de la cancha, el Zorro en los últimos encuentros muestra una enorme ascendencia con los más jóvenes del plantel y muecas de que está tratando de buscar su puesta a punto física más aceitada para entregar lo mejor en el parque Independencia.
Quiere soltar amarras y disfrutar y se le nota en cada jugada, en cada gol, y cada festejo donde también tiene algunas complicidades con sus compañeros. E incluso, al momento de las celebraciones, también siempre intenta buscar al Colo Ramírez, el otro nueve del grupo, mostrando un buen espíritu de grupo.
Entre los más grandes, y sobre todo entre los más chicos, el Zorro busca transmitir sus vivencias, lo que fue aprendiendo en el camino. Moralejas que ahora está tratando de inculcar entre sus compañeros, como sabias referencias de dirección.