Con una energía que la define, Floppy Tesouro se presentó en el programa "Lo Resolví Pensando" conducido por Guido Záffora, donde repasó su multifacética carrera y aspectos de su vida personal. La artista, conocida por su frase "siempre yendo", sostuvo que es una apasionada de su trabajo y de su familia. Su vocación artística comenzó a los cuatro años, cantando, bailando y actuando frente a sus padres, quienes la apoyaron con una condición: "Mientras no dejes de estudiar, vas a poder ir a todos los castings". Así fue como sus inicios la encontraron trabajando con Cris Morena en producciones como "Rebelde Way por un día", "Rebelde Way", "Alma Pirata" y "Floricienta", una etapa que definió como un sueño.
La llegada al gran público se consolidó con el concurso "Cola Riff", que Tesouro ganó y que le abrió las puertas a programas como "Bailando por un sueño" y "Gran Hermano". La modelo precisó que nunca se sintió incómoda por ese inicio, ya que lo vio como "un halago" y una oportunidad para demostrar otras facetas. En el ciclo, también recordó el divertido momento en que Marcelo Tinelli le preguntó si era periodista y ella respondió: "No, me faltan tres materias, no las di nunca". Aquella frase se volvió icónica. Durante su paso por el "Bailando", tuvo un breve romance con Matías Ale y un conflicto mediático con Cinthia Fernández, que la propia Tesouro minimizó, asegurando que "no tuve conflictos" reales con ella.
De la convivencia en "Gran Hermano" al amor y la familia
Sobre su paso por "Gran Hermano" en 2007, Floppy Tesouro admitió que fue una experiencia "una vez en la vida", aunque hoy no volvería a entrar, especialmente por tener una hija. Sin embargo, precisó que no tuvo "prurito" en su momento porque "lo único que quería era crecer en mi carrera y entendía que era otra puerta grande". Actualmente, la actriz comparte su vida con Salva, un hombre al que calificó de "gran compañero" y "tan bueno con mi hija". Lo conoció en un evento a beneficio de la Asociación Civil Asociar, al que asistió invitada por Pampita. Además, la artista mantiene una excelente relación con su ex marido, Rodrigo Fernández Prieto, el padre de su hija Morea. Ambos priorizan el bienestar de la niña, lo que les permite conformar una familia ensamblada donde todos se llevan bien, incluyendo a sus actuales parejas.
En otro pasaje de la entrevista, Floppy Tesouro recordó a Silvina Luna, quien fue muy amiga de Rodrigo Fernández Prieto. Con tristeza, la describió como "maravillosa, una mujer divina, dulce". Tesouro acompañó a Silvina durante toda su enfermedad y el desenlace, que calificó como "muy duro, muy difícil, muy muy duro. Algo que se podría haber evitado". Al hablar de cirugías estéticas, explicó que solo se hizo los pechos "de muy chica" porque "el medio te lo pedía", y no juzga a quienes se las hacen, pero advirtió sobre el cuidado que deben tener las mujeres jóvenes: "hay que tener cuidado con eso porque a veces uno se pone como exigente con la devolución que te da el espejo, y la realidad es que lo que hay que priorizar acá es la salud".
Finalmente, Floppy Tesouro compartió la traumática experiencia que vivió a raíz de una situación odontológica. Tras una visita al dentista por un dolor, y luego de recibir varias inyecciones de anestesia, sufrió trismus (mandíbula trabada) y fuertes neuralgias que la llevaron a internarse en el sanatorio Otamendi en dos oportunidades. La medicación para las neuralgias le causó efectos adversos, como inflamación y moretones en las piernas. Después de meses de padecimiento y de buscar una segunda opinión, le diagnosticaron una pulpitis aguda, una infección que le provocaba los dolores de cabeza. Una vez tratada la infección, los síntomas desaparecieron. Visiblemente conmovida, Tesouro concluyó: "fue muy duro, fue una de las experiencias más duras. Entré al odontólogo bien y salí mal, y desde ese día todo empezó a crecer, a crecer para mal, hasta que encontraron la infección".