Dicen que en Rosario hay personas que nacen con los pies en la tierra y otras que, por alguna razón que nadie termina de explicar, nacen con el agua metida en el corazón. Santino Basaldella, el primer rosarino en ganar una medalla de oro en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, pertenece a este último grupo.
En la laguna Setubal de la capital provincial, en la final de sprint masculino, cronometró 55.92 para quedarse con la prueba y entrar en la historia. Superó al peruano Itzel Vicente Delgado Naranjo, quien terminó segundo con 57.95, mientras que el villense Ignacio Lionel Arias fue tercero con 59.67.
Delgado no era un rival más para el rosarino. Tres años atrás, en los Juegos Panamericanos de Santiago 2023, ambos habían compartido el podio del SUP Race: el estadounidense Connor Baxter fue oro, Delgado obtuvo la plata y Santino se quedó con el bronce. Ahora la historia fue distintas.
“Para mí fue un sprint muy esperado” reconoció el flamante campeón e indiscutido referente de la materia en la Cuna de la Bandera, al hablar de la definición. “La semi sirvió para romper el hielo y dejar todo en la final. Fue algo muy entrenado, muy ensayado, y gracias a Dios pudimos plasmar lo que trabajamos todos los días en el agua. Estoy muy contento por poder haber aportado mi granito de arena al equipo argentino”, destacó.
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La primera de oro para Santino Basaldella
La medalla tiene para él un valor especial, por ser la primera de oro en su historia deportiva, pero por sobre todas las cosas porque la cosechó en su provincia natal. “Que haya sido acá es algo hermoso. Remar en este río es algo que me vuelve loco y estoy muy agradecido por eso”, reveló Santino, quien desde chico conoció el río como quien conoce un pariente.
En el agua Santino desplegó todo su potencial, mientras desde las tribunas bajó todo el aliento del público. Allí se encontraban sus padres, su tío Guillermo, quien además es su entrenador, amigos e inclusive alumnos de la escuelita Nativo, que funciona en avenida Colombres 1652, en la guardería Barlovento, donde él da clases al igual que en Rosario Rowing.
“Tener toda esa gente afuera, alentando, fue un estímulo muy grande. Creo que si la presión la sabés llevar genera una inercia muy fuerte que te empuja. Solo tenés que saber convivir con eso”, confesó tras la victoria.
De chico, en el agua
A Santino siempre le gustó el agua. Cuando era chico, su padre, que también remaba, lo llevaba en kayak por esas aguas enormes que parecían no terminar nunca. En los viajes familiares a la costa, Santino cambiaba el Paraná por el mar, pero la sensación era la misma: apenas veía el agua, algo dentro suyo comenzaba a moverse.
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A los trece años, su tío Guillermo Basaldella le puso una tabla bajo los pies. Nadie supo entonces que aquel regalo iba a cambiarle la vida. Al principio fue un juego. Santino remaba porque le gustaba, porque el agua lo llamaba y porque había algo misterioso en avanzar de pie sobre una superficie que, por naturaleza, estaba hecha para hundirlo. Pero se ve que el río parecía tener otros planes.
El agua nunca se queda quieta le decían de chico y él entendió que tampoco debía quedarse quieto. Así comenzó a entrenar. Después llegaron las competencias, los viajes, las victorias y los kilómetros. Ganó dos veces el campeonato argentino junior y, poco a poco, dejó de ser aquel chico que se subía a una tabla por diversión para convertirse en uno de los referentes del stand up paddle.
La dorada que no lo distrae
La medalla de oro colgada en su cuello no lo distrae. Quiere mantener la concentración porque este miércoles volverá a presentarse en el mismo escenario para competir en race técnico, en una distancia de 3 kilómetros. Luego habrá tiempo para seguir disfrutando de lo que le están ofreciendo estos Juegos pero desde otro lugar.
“De ponerle un puntaje a estos Juegos, como atleta le pondría un 20 de 10. Es de los eventos más grandes en los que he estado y donde me siento mejor atendido. Además es impresionante ver cómo se transformaron las ciudades y poder usar esa infraestructura que nos va a quedar. Pero si tengo de destacar algo es la atención de toda la gente que está a nuestro alrededor, de la que te traslada, la que te da la comida o la que te atiende en la Villa Olímpica y en los distintos escenarios. Todos hacen que esto sea inolvidable y les estoy muy agradecido”.
Mujeres de oro en SUP
En la rama femenina, las representantes albicelestes no se quedaron atrás. En el sprint femenino Juliette Duhaime (1:03.72) se quedó con la presea de oro y Lucía Clembosky (1:04.31) con la de plata, completando la histórica cosecha nacional en esta especialidad.