Si uno se remonta hacia el año 2018, las obras de la artista Fátima Pecci Carou, oriunda de Buenos Aires que hoy tiene 37 años, fueron las elegidas como las favoritas por los coleccionistas en ArteBA. Tres años después en abril del corriente año, resultó ganadora del Premio Obra en Barrio Joven y desde el mes de marzo se encuentra exponiendo por primera vez de manera individual sus pinturas en el Museo Evita, el cual se encuentra momentáneamente cerrado al público, en una colección llamada "banderas y banderines".
En la muestra actual, deja a la vista lienzos que retratan a Eva Duarte como un personaje de animé, pues la pintora se inspira en este estilo de arte japonés. La idea de la exposición es representar a Evita con los rasgos y la estética del animé dejándose llevar por momentos de su vida, desde el icónico vestido blanco hasta la intimidad de su cuarto cuando era joven. Las "banderas y banderines" intervenidas fueron creadas por Fátima, quien se considera "peronista y feminista" y es integrante del colectivo feminista Nosotras Proponemos.
Todo iba bien hasta que Pecci Carou fue acusada en redes sociales de supuesto plagio por artistas de animé desde el exterior, con los cuales sus obras tienen muchas semejanzas. Por su parte, tanto la artista como Eva Grinstein, curadora de la muestra, creen que las acusaciones están relacionadas a su ideología y a "un ensañamiento con sesgo machista".
La cuestión salió a la luz cuando un Youtuber y usuario de Twitter cuyo arroba es @tipitoenojado publicó un video de aproximadamente 20 minutos, el cual se titula "¿Feminista estafa un museo nacional?", en el que compara las figuras pintadas por la argentina con las ilustraciones creadas por otros artistas. Los posteos del twittero, que tiene una orientación política demasiado alejada de la de la pintora, comenzaron a replicarse y llegaron a las que aparentemente serían las víctimas del plagio, quienes a través de algunos tweets mostraron marcas de agua en las obras originales y hasta pidieron que no compren las obras de Fátima.
"Al menos 11 de sus obras originales son calcos exactos de otros artistas en internet. Y no solo eso, sino que varios de esos robos los tiene a la venta como 'obras propias' y algunas, incluso, ya las vendió", dice Tipito en un fragmento del video. Esto último teniendo en cuenta que algunas de esas creaciones se encontraban a la venta en la plataforma Artsy, una agencia de Nueva York cuyo sitio web aloja galerías de arte, pero al empezar a difundirse este tipo de denuncias fueron bajadas de la misma.
La respuesta de los artistas y repercusión en las redes
Uno de los damnificados es @agavoart, quien al enterarse de lo sucedido escribió: "Mi fan art ha sido plagiado. La plagiarios es una argentina llamada Fátima Pecci Carou. Esta pintura ya ha sido vendida al Museo Evita, un museo público, por un precio muy alto. No sé quién es ella, pero por favor no compren su arte". No obstante, ante la lluvia de respuestas dejo en claro que no creía que "todos los argentinos sean así" y agradeció a los locales que acudieron a él para mostrarle la pintura de Pecci Carou.
Al ver esta publicación, otro usuario respondió diciendo que él "no era la única victima" y dio inicio a una serie de hilo en donde se compara, del lado izquierdo, la obra realizada por la argentina, mientras del derecho se encuentra la que sería la imagen original.
El respaldo del Museo Evita
Por su parte, Fátima Pecci Carou habló sobre la difamación y en diálogo con Clarín dijo que "son referencias estéticas de personajes" y que "todos los artistas han tomado imágenes". "Me quieren correr por ahí (el plagio), pero lo que les molesta es el tema", refiriéndose al peronismo, la imagen de Evita y su relación con el feminismo. "Esto es parte de un tipo de violencia que yo recibí como mujer, como artista; es violencia política y psicológica", sumó.
Mientras tanto, desde el Museo Evita, la coordinadora general Aída Ocaranza manifestó a Télam que por el momento las pinturas no iban a ser retiradas del salón del establecimiento ya que "no hay motivos ciertos para alterar la programación", refiriéndose a que no hay ninguna denuncia explícita realizada contra la artista.
A su vez también aseguraron que las obras "no fueron adquiridas ni por el Museo, ni por el Ministerio de Cultura", además de aclarar que Pecci Carou no fue beneficiada con ningún monto de dinero por la exposición, sino que la curadora de la muestra aplicó a la beca Activar Patrimonio de la Secretaría de Patrimonio Cultural del Ministerio de cultura de la Nación y fue ella, Eva Grinstein, quien obtuvo 50 mil pesos.
De las similitudes entre las imágenes originadas por los creadores del fan art y las de la argentina de 37 años no hay ninguna duda, sin embargo, habrá que esperar para saber cómo sigue la historia.