Por primera vez desde 1993, África albergará un Gran Premio de Fórmula 1. El presidente de Ruanda aseguró que el objetivo es desarrollar infraestructura deportiva y turismo, pero organismos acusaron al mandatario de usar el deporte como "lavado de imagen" ante las denuncias por violaciones a los derechos humanos.
Todavía falta mucho para que la máxima categoría del automovilista lleve sus monoplazas a Ruanda: aún debe construirse el circuito en Bugesera, a unos 40 kilómetros de Kigali, muy cerca de un aeropuerto que dará servicio a la capital pero que todavía no está terminado. Se estima que el Gran Premio de África comenzará a disputarse en 2030, en un acuerdo por 10 años.
“Esta alianza llega con mucho retraso”, expresó el presidente de Ruanda, Paul Kagame, en un acto de lanzamiento en Kigali. “Pero es un éxito y un hito para todo el continente, especialmente para los aficionados africanos. En última instancia, lo que queremos es que el Gran Premio de África allane el camino para que se celebren otras carreras en el continente”.
Correr en África cumplirá una ambición largamente acariciada por el siete veces campeón del mundo Lewis Hamilton, quien sostuvo que estuvo “luchando en segundo plano” durante años para que haya una carrera en África.
A principios de la próxima década
La F1 indicó que se esperaba que un circuito construido específicamente para ello estuviera terminado “a principios de la próxima década”, que “trabajará en armonía con el paisaje natural”, aprovechando colinas y desniveles del terreno para poner a prueba a los pilotos.
“Hoy es un momento histórico para la Fórmula 1”, declaró el presidente y director ejecutivo de la F1, Stefano Domenicali, quien sostuvo que, “con Ruanda incorporándose al calendario a partir de la próxima década, nuestro deporte tendrá carreras en todos los continentes habitados, acercando el campeonato mundial como nunca antes a los aficionados de todo el planeta".
La última vez que la F1 corrió en África fue en el Gran Premio de Sudáfrica de 1993, en el circuito de Kyalami, con victoria de Alain Prost y el brasileño Ayrton Senna como escolta.
Ruanda se convierte en el primer nuevo país anfitrión confirmado para la F1 desde que Qatar y Arabia Saudí se incorporaron al calendario en 2021.
Denuncias de la ONU y Amnistía
Kagame explicó que el país pretende usar la carrera para desarrollar infraestructura deportiva y turismo, y para diversificar los ingresos. Ruanda ya patrocinó importantes clubes europeos de fútbol y gestó una alianza de básquet con la NBA, además de albergar los campeonatos mundiales de ciclismo. Todo eso busca promover una imagen positiva de un país que todavía es conocido internacionalmente por el genocidio de 1994.
El foco de la F1 también podría acercar la mirada internacional sobre las acusaciones de violaciones a los derechos humanos en Ruanda, con acusaciones de “lavado de imagen mediante el deporte”.
Grupos de derechos humanos acusaron a Kagame de métodos represivos para mantener su control del poder. La ONU señaló a Ruanda como responsable de respaldar grupos rebeldes en el vecino Congo.
"El Gran Premio presentado por Visit Ruanda es un lavado de imagen a través del deporte para las autoridades ruandesas. El país está apostando por los eventos deportivos más importantes del mundo para mejorar su imagen y desviar la atención de su terrible historial en materia de derechos humanos", sentenció Felix Jakens, jefe de campaña de Amnistía Internacional Reino Unido.
Amnistía Internacional documentó en Ruanda persecución de opositores, problemas con la libertad de expresión y asociación, detenciones arbitrarias y denuncias sobre torturas.