Un hombre de 34 años con residencia en el barrio de Fisherton quedó detenido tras ser imputado por hacerse pasar por un juez federal ante el Servicio Penitenciario Federal. Según la investigación, el rosarino buscaba información sensible de las comunicaciones internas de la policía. Además, podría estar relacionado con el expiloto de avión Julio Rodríguez Granthon, nacido en Perú y condenado a más de 30 años de prisión por narcotráfico.
El detenido e imputado, identificado como C.G.M., intentó acceder a claves del Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (Sifcop), la base de datos que registra medidas judiciales y restricciones vigentes sobre personas y vehículos. Sin embargo, desde el servicio penitenciario federal lo denunciaron al notar movimientos extraños.
“Se presenta en varias oportunidades. Con distintas identidades”, aclaró en LT8 el fiscal federal Federico Reynares Solari, quien llevó adelante la investigación junto al fiscal auxiliar Ignacio Falconi. La primera lo hace en noviembre de 2024 como Julio Andrés Herrera, integrante del Poder Judicial a nivel nacional y luego lo hizo como responsable del Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº3. Al no poder lograr su cometido, en julio de 2025 vuelve a solicitar información, pero se presenta como parte del juzgado conducido por María Romilda Servini de Curia. “Sin embargo comete un error y se presenta como parte del juzgado nacional en lo Criminal y Correccional Nº3 a cargo de Servini de Curia, pero es público y notorio que es la titular del juzgado Nº1”, remarcó Reynares Solari.
A pesar de no haber podido acceder a los datos sensibles de la policía, Reynares Solari y Falconi, integrantes del Área de Investigación y Litigio Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, encontraron elementos para imputarlo por los delitos de usurpación de autoridad y de título, la tentativa de acceso ilegítimo a un banco de datos personales y la falsificación de documento público. Frente a lo expuesto, el juez de Garantías, Eduardo Rodrígues Da Cruz dictó, a pedido del Ministerio Público Fiscal, la prisión preventiva de C.G.M por 90 días.
Correos truchos
Para Reynares Solari, cada paso que daba C.G.M. estaba estudiado: “Era una persona que conocía el manejo de cómo se accede a estas claves y el lenguaje judicial, pero al servicio penitenciario federal le llamó la atención y denunció”.
La investigación señaló que el imputado envió el 5 de noviembre de 2024 un correo electrónico desde una casilla que simulaba ser del Poder Judicial al Ministerio de Seguridad Nacional. El email estaba firmado por Julio Andrés Herrera y decía ser juez federal, aunque no existe magistrado alguno con ese nombre.
Desde el organismo le informaran que debía dirigirse a la casilla oficial de la Comisión de Gestión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Ante esto, el 20 de noviembre de aquel año, el hombre desde una casilla que simulaba las características que tienen las generadas por el dominio de la Corte Suprema, envió un correo haciéndose pasar por la responsable del área.
>> Leer más: Balearon a un hombre de 27 años en Cabín 9 que finalmente murió en el Heca
Nunca recibió respuesta favorable para su objetivo y el 1º de julio de 2025 volvió a la carga. Desde su casa creó una casilla de correo que simulaba corresponder al juzgado de Servini de Curia y al día siguiente envió un correo al Servicio Penitenciario Federal.
En ese texto, anunció la supuesta apertura de una denuncia y el avance de una investigación penal por “uso de datos personales y malversación de información confidencial”. Por ello, requirió nuevamente el acceso a Sifcop.
No obstante, desde el servicio penitenciario le pidieron que enviase el correo a otra área y el 3 de julio lo hizo con dos emails con archivos adjuntos con la supuesta firma de la jueza federal. Durante 12 días intercambió correros en los que se le solicitaba más precisiones y requisitos para validar su identidad. Al notar las inconsistencias e irregularidades, el servicio penitenciario realizó la denuncia que derivó en la detención del hombre de 34 años el pasado 29 de septiembre.
Un impostor
Las cuentas bancarias de C.G.M. no coincidían con la actividad registradas por el ARCA, a pesar de estar registrado en el servicio de justicia. “No tiene título de abogado, puede ser gestor en algún estudio jurídico”, remarcó Reynares Solari.
Además, el detenido ya tenía una advertencia judicial por falsificación de documentos públicos y por haber firmado como médico. “Suscribió certificados de vacunas que nunca habían sido aplicadas”, agregó el fiscal de la causa y destacó el trabajo de Falconi en detectar la gravedad del delito.
>> Leer más: Megaestafa del financista Luis Herrera: proponen un juicio abreviado y crece la preocupación de los ahorristas
Por otro lado, descartó que sea el único objetivo lograr una codena de prisión porque por más que no se haya concretado el delito: “Es una gravedad concreta el acceso ilegítimo a un banco de datos sensibles de la persecución penal en Rosario, una ciudad en la que tiene antecedentes en que personas que estaban sometidas al sistema penal, que incluso habían sido condenadas, siguieron cometiendo delitos”.
Relación con el peruano Granthon
El fiscal Reynares Solari expuso que el hombre de 34 años detenido podría llegar a tener relación con personas vinculadas a causas donde el expiloto de avión Julio Rodríguez Granthon, alias “El Peruano”, aparece como el principal narco de la investigación y ya condenado a más de 30 años de prisión por múltiples delitos.
“No logró nunca acceder a información sensible, pero nos parece grave el hecho. Rosario está intentando llevar adelante un problema de seguridad, antes muchos de los delitos eran cometidos o ideados por personas que se encuentran privadas de la libertad, presas”, dijo Reynares Solari.