Al menos 40 personas murieron ayer en un incendio y varias explosiones ocurridos en un almacén
frigorífico en la ciudad surcoreana de Incheon, situada a unos 50 kilómetros al sureste de Seúl.
Los equipos de rescate encontraron carbonizados los cuerpos de diez
personas dadas por desaparecidas.
Otras diez víctimas fueron internadas con graves quemaduras y diversas
heridas, y algunas de ellas se encuentran en estado crítico, por lo que el número de muertos podría
aumentar.
Los cadáveres se encuentran en algunos casos irreconocibles, dijeron las
autoridades.
Numerosos trabajadores quedaron atrapados en la planta baja por el
incendio, y murieron por la intoxicación con el humo. En total 57 trabajadores se encontraban en el
almacén cuando se declaró el incendio.
Todos estaban terminando las labores del día cuando una mujer dio la voz
de alarma, relató en la televisión Ahn Soon Shik, de 51 años. “Simplemente salí corriendo y
cuando estaba a unos 50 metros del edificio, escuché una fuerte explosión”.
La causa del siniestro no está clara. Los bomberos lograron apagar las
llamas después de varias horas. “La serie de explosiones destruyó todos los sistemas contra
incendios”, dijo el jefe de bomberos.
El incendio se inició en la madrugada de ayer en momentos en que los
trabajadores estaban ultimando unas obras en un almacén refrigerado, propiedad de la empresa Korea
2000.
Según numerosos testigos, el incendio se extendió muy rápidamente al
sótano del almacén, que tiene dos plantas, después de que se oyeran varias explosiones cuyo origen
aún no pudo ser develado por los peritos de los bomberos. (DPA y AP)































