Una vacuna experimental para el virus del sida, creada a partir de dos versiones fallidas anteriores en Tailandia, protegió por primera vez a voluntarios que participaron en un estudio reduciendo el riesgo de infección cerca de un tercio, dijeron ayer investigadores.
Los encargados del desarrollo indicaron que ahora debaten cómo analizar la cantidad limitada de vacuna que les queda, para averiguar si hay formas de mejorarla. Los expertos dijeron que no están seguros cómo o por qué la vacuna combinada funcionó y que estudiarán a los voluntarios para descubrirlo.
No obstante, todos coinciden en que la confección de una versión comercial de esta vacuna estaría a años de distancia, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que el resultado crea una nueva esperanza de que finalmente puedan hallar una vacuna efectiva contra el sida.
“El resultado del estudio es un paso muy importante para el desarrollo de una vacuna contra el sida”, dijo el ministro de Salud de Tailandia, Withaya Kaewparadai. “Esta es la primera vez en el mundo que hallamos una vacuna que puede prevenir la infección con HIV”, añadió. Tanto los activistas como los investigadores están encantados. “El resultado es una noticia muy alentadora y un logro científico importante”, dijo el médico Seth Berkley, presidente ejecutivo de la Iniciativa Internacional para la Vacuna contra el Sida, que no participó del estudio.
“Esta es la primera demostración de que una vacuna candidata brinda beneficios en humanos”, añadió Berkley.
La nueva inmunización es una combinación de la vacuna de la viruela aviar Alvac, de Sanofi-Pasteur, y de la fallida Aidsvax, producida por una empresa de San Francisco, Estados Unidos, llamada VaxGen y que ahora es propiedad de la organización sin fines de lucro Soluciones Globales para Enfermedades Infecciosas.
El ensayo fue financiado por el Ejército estadounidense y llevado a cabo por el Ministerio de Salud Pública tailandés. Los funcionarios de ambos países dijeron en una conferencia de prensa en Bangkok que el riesgo de infección se había reducido un 31,2 por ciento entre los 16.402 voluntarios estudiados.
“Tuvimos 74 infecciones en el grupo de placebo y 51 en el grupo de vacuna”, dijo en una entrevista telefónica el médico Jerome Kim, un coronel del Ejército estadounidense miembro del Instituto Militar de Investigación Walter Reed de Maryland, que ayudó a dirigir el estudio.
Esta es una victoria para los defensores de la investigación, que siguieron adelante con el gran estudio sobre 16 mil voluntarios pese a las críticas de los que lo tildaron de poco ético o de desperdicio de dinero, porque se esperaba que la vacuna no tuviera efecto en absoluto.
Se calcula que actualmente el virus del HIV infecta a unos 33 millones de personas en todo el mundo y ha causado la muerte de 25 millones desde que fue identificado, en la década de 1980. Afecta a las células inmunes llamadas células T.
Pueden utilizarse cócteles de fármacos para controlar el virus, pero no hay cura. En el 2007, Merck & Co puso fin a un ensayo de su vacuna tras descubrir que no funcionaba y en el 2003 se comprobó que Aidsvax por sí sola tampoco brindaba protección contra el HIV.































