Un ferry que transportaba a casi mil pasajeros se hundió en el sur de Filipinas ayer temprano, dejando por lo menos nueve muertos y más de 30 desaparecidos, dijeron las autoridades.
El llamado Superferry 9 “empezó a escorar antes del amanecer” a unos 15 kilómetros de la provincia de Zamboanga del Norte, “despertando a pasajeros aterrorizados y forzando a saltar a muchos por la borda”, dijo el jefe de la guardia costera, almirante Wilfredo Tamayo.
Antes del lento hundimiento de la nave, “los rescatistas lograron transferir a unos 900 de los 968 pasajeros y tripulantes a dos barcos comerciales cercanos, una cañonera de la Armada y una barca pesquera”, explicó. “La búsqueda continuaba para 33 personas que siguen desaparecidas”, dijo Tamayo.
“Realmente esperamos que simplemente no se les haya contado debido a la confusión”, dijo el almirante. La guardia costera anunció que la búsqueda continuaría durante la noche.
Roger Cinciron, un pasajero, dijo a una emisora de radio que sintió cómo el ferry se inclinaba alrededor de la medianoche, pero un miembro de la tripulación le aseguró que todo estaba en orden.
Unas dos horas más tarde se despertó mientras dormía por el ruido de cargamento que caía debajo de su compartimento, explicó.

































