Los deseos de paz que tanto se multiplican con la llegada del nuevo año parecen no haber sido suficientes en algunas partes de un mundo que, año a año, se muestra más convulsionado y violento.

Los deseos de paz que tanto se multiplican con la llegada del nuevo año parecen no haber sido suficientes en algunas partes de un mundo que, año a año, se muestra más convulsionado y violento.
En Brasil, seis personas que se reunieron en la playa de Copacabana de Río de Janeiro para celebrar, fueron alcanzadas por balas perdidas. Una mujer de 63 años y un hombre de 24 continuaban hospitalizados en grave estado luego de ser baleados en la playa y otras cuatro personas sufrieron heridas leves.
Unos 1.300 policías fueron emplazados en las playas de Río de Janeiro en vísperas del Año Nuevo, atendiendo a que se trata de una de las ciudades más violentas del mundo, con un promedio de homicidios de 50 por cada 100.000 personas. El Centro Médico de Copacabana informó que 382 personas fueron internadas debido a lesiones o problemas de salud, y de esa cantidad, 16 fueron llevadas a hospitales.
En Santiago de Chile, un total de 29 personas murieron en diversos accidentes de tránsito durante el largo fin de semana de celebraciones, según informó hoy la policía. Dos mujeres que perecieron el lunes en sendos choques en Santiago y en Linares, en el sur, se encontraban entre las más recientes víctimas.
La policía redobló la vigilancia en las carreteras porque se espera el retorno a Santiago de un millón de personas, en unos 200.000 vehículos, que celebró las fiestas de fin de año fuera de la ciudad, la mayoría en la costa central donde el Año Nuevo se festeja con fuegos artificiales. Entre las víctimas figura un ciudadano francés André Alexis Guellaume, cuyo jeep cayó a un barranco de 300 metros de profundidad en una pequeña localidad rural del centro sur del país.
Cruzando el océano, en la conflictiva Bagdad, se sucedieron atentados suicidas y problemáticas fiestas callejeras en el comienzo de año de la capital irquí. Once personas, entre ellas varios jóvenes, murieron el último día de 2007 a consecuencia de la explosión provocada por un atacante suicida en Tarmija, que se hizo volar por los aires junto con su coche cerca de la capital. El ataque contra un punto de control de una milicia de voluntarios chiita dejó también siete heridos, confirmó la policía.
En Africa, más precisamente en Nigeria, al menos 18 personas murieron hoy y más de treinta fueron heridos en un ataque de supuestos miembros de una milicia rebelde en la ciudad nigeriana de Port Harcourt, donde tomaron dos destacamentos policiales, un hotel de lujo y una discoteca donde todavía había personas recibiendo el 2008.




