Londres vivió este viernes el frenesí previo a la coronación prevista para este sábado de Carlos III en la Abadía de Westminster, con decenas de miles de personas volcadas a las calles de la ciudad, muchas incluso acampando al costado de la avenida por la que circulará el nuevo rey. Las calles de la ciudad, a la que llegaron miles de turistas de todo el mundo, están decoradas con banderas británicas y la temática de la coronación se ve en los negocios, tiendas, cafeterías y librerías.
El trasfondo de la pomposa y evidentemente popular ceremonia es que la familia real del Reino Unido dará este sábado una vuelta la página con la coronación de Carlos III , un espectáculo que se hace eco de la época medieval pero presenta rasgos modernos. La pompa, el boato y el simbolismo se remontan a más de 1000 años, pero la coronación de este rey presentará nuevos giros en la tradición y cambios desde la coronación de su madre, la reina Isabel II, hace 70 años, el 2 de junio de 1953. El hecho de que Carlos III haya salido este viernes a saludar a la gente reunida en las calles marca la enorme diferencia de estilos con la ceremonia de su madre.
Los planes para la ceremonia en la Abadía de Westminster exigen un evento más moderado que el anterior, a pesar de que miembros de la realeza de otras naciones, jefes de estado y la mayor parte de la familia real estarán allí, y el monarca planea usar las mismas vestimentas que su madre Isabel en 1953.
¿Por qué la coronación?
Carlos ascendió automáticamente al trono cuando Isabel murió el 8 de septiembre del año pasado y fue proclamado oficialmente monarca del Reino Unido dos días después en una ceremonia transmitida por primera vez por televisión. No existe un requisito legal para una ceremonia de coronación, y otras monarquías europeas la han eliminado. Pero el evento, profundamente religioso y lleno de insignias, es una confirmación más formal de su papel como jefe de Estado y titular de la Iglesia de Inglaterra, y tiene la clara intención de mostrar que la autoridad del rey se deriva de Dios. Esta era la intención original, al menos. Tal vez en 2023 este aspecto de “derecho divino” apenas sea percibido por los cientos de miles de británicos que hoy vivarán a Carlos III en Londres.
Durante el servicio religioso dirigido por el líder de la Iglesia Anglicana, el arzobispo de Canterbury, Carlos será ungido con aceite, recibirá los símbolos tradicionales del monarca, incluidos el “orbe” y el cetro, y se le colocará la corona de San Eduardo en la cabeza por primera vez. La esposa de Carlos , Camila, será coronada como reina consorte, pero en una ceremonia posterior. La ceremonia de coronación se remonta a la época medieval y gran parte permanece sin cambios. La Abadía de Westminster ha sido el escenario del ritual desde que Guillermo el Conquistador fue coronado en 1066.
Carlos limitó el cupo de duques invitados. Pidió “menos aristocracia y más meritocracia” entre los asistentes Carlos limitó el cupo de duques invitados. Pidió “menos aristocracia y más meritocracia” entre los asistentes
La coronación de Isabel II en junio de 1953 fue la primera en ser televisada en vivo. La transmisión en blanco y negro atrajo a una audiencia de decenas de millones en el Reino Unido y luego se transmitió a una audiencia mundial. En la era de la transmisión digital y las redes sociales, el mundo podrá ver la coronación de Carlos en vivo, y en vívidos rojos, azules y dorados y alta definición, desde prácticamente cualquier lugar del planeta y publicar sus mejores tomas con un emoji de corona creado para la ocasión.
Carlos "adelgaza" la monarquía
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Carlos salió este viernes a saludar a los miles de británicos que ya se habían ocupado en la avenida por la que pasará el cortejo real.
Carlos adelantó que planea “adelgazar” la monarquía. Se espera que su coronación refleje esto con una ceremonia más corta que el gran espectáculo de tres horas de su madre y no más de 2.800 invitados en la audiencia, mucho menos que los 8.000 que se reunieron para ver la coronación de Isabel. Además, Carlos quiso que en la lista de invitados prime “la meritocracia y no solo la aristocracia”, así que muchos duques y condes fueron desplazados para dejar lugar a plebeyos pero brillantes dirigentes de la sociedad civil de todo el planeta.
En un guiño al cambio en la composición religiosa del Reino Unido, los líderes religiosos budistas, hindúes, judíos, musulmanes y sijs desempeñarán un papel en la coronación. Esto refleja la una decisión de Carlos. La procesión después de la ceremonia también será decididamente más corta que la ruta de 8 kilómetros que Isabel y su esposo, el príncipe Felipe, recorrieron Londres en 1953. Carlos y Camila planean llevar un coche tirado por caballos más moderno para la ruta de 2 kilómetros desde el Palacio de Buckingham hasta la abadía. Una vez coronados, volverán en un carruaje de 260 años de antigüedad, el majestuoso "Gold State Coach", conocido por su andar irregular y utilizado en todas las coronaciones desde la de Guillermo IV en 1831.
Asistirán unos cien jefes de Estado junto con miembros de la realeza que van desde el príncipe heredero Akishino de Japón y su esposa Kiko, hasta el rey Felipe VI de España y la reina Letizia. Estados Unidos mantendrá su racha de un presidente que nunca asiste a una coronación real británica, aunque la primera dama Jill Biden sí estará. Se espera que Guillermo, príncipe de Gales y heredero al trono, se arrodille ante su padre y prometa su lealtad en lo que se conoce como el “Homenaje de la Sangre Real”.
Transmisión en directo a todo el mundo
La ceremonia empezará a las 11 y durará dos horas, hasta las 13 (cuatro horas menos en Argentina). La coronación se podrá ver desde las 7 de la mañana (3 de la mañana en Argentina). Las cadenas británicas (BBC, ITV y Sky harán emisiones especiales, a partir de las 11 (horario inglés), que se podrán ver en sus canales de YouTube. Las festividades durarán tres días seguidos y se extenderán hasta el lunes, día feriado en Reino Unido.
No se espera que su hermano menor, el príncipe Harry, el rebelde duque de Sussex, participe en el servicio. Su explosivo libro de memorias, un éxito de ventas, hizo afirmaciones poco halagadoras sobre la familia real. Hasta hace tres semanas había dudas sobre si Harry y su esposa, Meghan, asistirían a la coronación después de presentar cargos de racismo y manipulación mediática contra la familia real. Pero mientras Harry estará en la ceremonia, su esposa permaneció en California con sus dos hijos. La coronación llega días antes de que la primera de las demandas de Harry contra la prensa británica vaya a juicio.