Con inocultable emoción partieron anoche desde Aeroparque el primer grupo de familiares de los combatientes argentinos caídos en Malvinas, quienes hoy viajarán a las islas para visitar a sus muertos en el cementerio de Darwin, donde será inaugurado un monumento para recordarlos.
Los contingentes provenientes de distintas provincias comenzaron a concentrarse anteayer en el porteño hotel Bauen, en el cual se alojaron y realizaron los trámites consulares. Anoche partieron en un vuelo a Río Gallegos para viajar luego al archipiélago.
Emilia Fernández, de Villa Angela, Chaco, sentada en el lobby del hotel rodeada de valijas, comentó que “me parece que va a ser mi ultimo viaje, tengo 78 años, pero no voy a dejar de pisar ese lugar donde estuvo mi Roberto, sufriendo, y espero que sea todo mejor para todos para que podamos ir siempre. El me da fuerzas para ir”.
A su vez, Cecilia Gavilán de Aguilera, de Resistencia, madre del soldado conscripto Luis Aguilera, dijo que “siempre está el dolor de haber perdido un hijo”, mientras que Noelia Flores, cuyo hijo Adolfo Vallejos está sepultado en Darwin, manifestó que “voy con la esperanza de encontrar a alguien, pero nunca sucede, ”y que se siente “reconfortada por ir adonde él está”.
Visiblemente emocionada, Blanca de Abrahan, de Córdoba, madre del teniente post mortem Juan Abrahan, expresó que “es la primera vez que voy y no pienso nada, nunca quise ir, no quiero ver otra bandera flameando en Malvinas, pero decidí esta vuelta tomar coraje e ir, en homenaje a él”.
Por su parte, Nélida Figueroa, de Entre Ríos, esposa de Dante Faur, suboficial segundo de la Armada que tripulaba el General Belgrano manifestó estar “con mucho nerviosismo, es la primera vez que voy a ir, con un estado emocional muy fuerte” y agradeció a las autoridades nacionales por el viaje.
Elsa Beatriz Cremona, de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, esposa del cabo de Gendarmería Carlos Pereyra que falleció al ser abatido el helicóptero que tripulaba, señaló que “mi objetivo con el viaje es llevar el corazón no sólo mío y de mis tres hijos a Malvinas, sino el de todos los argentinos todos, y les pido a todos que recen por nosotros y nos den fuerza”.-
Para Graciela Figueroa, de Paraná, hermana del soldado conscripto Carlos Figueroa, “es un momento muy emotivo, porque es la primera vez que alguien de mi familia puede llegar a Malvinas, por eso la ansiedad, la emoción, las ganas de llegar porque lo tenemos y a la vez no está con nosotros”.






























