El Vaticano presentó ayer las tumbas paganas más grandes y lujosas de las que se encuentran en la necrópolis bajo la basílica de San Pedro, tras casi un año de restauraciones.

El Vaticano presentó ayer las tumbas paganas más grandes y lujosas de las que se encuentran en la necrópolis bajo la basílica de San Pedro, tras casi un año de restauraciones.
El Mausoleo Valeri fue construido por una familia de esclavos libertos a comienzos de la segunda mitad del siglo II, durante el reinado del emperador Marco Aurelio.
Los turistas podrán acceder a una visita guiada mediante cita previa, en grupos de hasta 15 personas. El mausoleo está rodeado por vidrios en un ambiente de temperatura y humedad controladas para su mejor conservación.
El cementerio pagano, que antes estaba al aire libre, fue cubierto por el emperador Constantino, quien impuso el cristianismo como religión oficial en el siglo IV para construir la primera basílica en el lugar considerado la tumba de San Pedro.
El mausoleo Valeri, que incluye varias salas y nichos, se encuentra a menos de 100 metros de la tumba del apóstol Pedro, venerado por los católicos como el primer Papa.
"Esta restauración nos lleva directamente a la fuente de la Iglesia Católica", dijo el cardenal Angelo Comastri, titular de la Fabbrica di San Pietro, la oficina encargada desde hace por los menos 500 años de la administración y mantenimiento de la basílica de San Pedro.
El mausoleo Valeri fue construido por una de las más conocidas familias de esclavos quienes, tras obtener su libertad, amasaron una gran fortuna.
Por todo ello, constituye un ejemplo más que destacado del trabajo con estuco muy usado en todos los talleres de la época. l (AP)



