Tegucigalpa.- Un avión de la aerolínea salvadoreña Taca se salió de la
pista este mediodía cuando aterrizaba en Honduras, embistiendo automóviles en la calle y
dejando al menos cuatro muertos y varios heridos. Finalmente se estrelló contra un comercio
pero no explotó gracias al tipo de combustible que utiliza la nave.
El vuelo 390, que venía de San Salvador con 126 pasajeros y siete tripulantes,
se estrelló contra una tienda en medio del mal tiempo luego de intentar aterrizar en el aeropuerto
Toncontín de la capital Tegucigalpa, considerado por especialistas como uno de los más peligrosos
de Centroamérica.
El jefe de bomberos de Honduras, Carlos Cordero, dijo que había cuatro
muertos.
Entre los fallecidos se encuentra el presidente del Banco Centroamericano de
Integración Económica (BCIE), Harry Brautigam, dijo el mandatario hondureño, Manuel Zelaya, a la
cadena de televisión CNN.
Los servicios de emergencia sacaron a toda la gente que quedó atrapada en los
hierros del Airbus 320, que se quebró en tres partes y derramó combustible, según
autoridades.
“El piloto nos dijo que no podía aterrizar porque estaba nublado y dio
varias vueltas. Después tomó la pista y entramos a la pista y creo que tomó más pista de lo normal
y de repente sentimos un ruido y estábamos tratando todos de salir desesperadamente del
avión”, dijo Mario Castillo, un pasajero, con heridas leves, a un canal de televisión
hondureño.
“Los más dañados fueron los de la clase ejecutiva”, acotó.
El subdirector de Aeronáutica Civil de Honduras, Boris Ferrera, dijo que podría haber al
menos dos personas atrapadas en un auto bajo el avión. “Algo falló en la aeronave (...), no
fue aterrizaje forzoso”, sostuvo.
En el lugar del accidente, que estaba rodeado por cientos de personas, bomberos
intentaban controlar la fuga de unos 20,000 galones de combustible y esperaban una grúa para poder
levantar parte del fuselaje y ver los autos debajo del avión.
“El avión cayó a la pista y frenó y frenó pero aparentemente por la lluvia
y la humedad se deslizó hasta salir de la pista”, dijo un empleado de seguridad del
aeropuerto, que pidió el anonimato.
El último accidente que sufrió un avión de Taca fue en abril de 1993, cuando un
Boeing 767 se salió de la pista en la Ciudad de Guatemala y chocó contra algunas casas sin provocar
muertes.
“Yo le doy gracias a Dios por estar vivo, hay otros pasajeros que están
muy mal”, dijo Roberto Sosa, un sobreviviente del accidente a la radio América de
Honduras.