Buenos Aires- El titular de la Cámara de Hoteles, Restoranes, Confiterías y Cafés, Luis María Peña, criticó hoy duramente el proyecto de ley que pretende que la propina sea obligatoria, al calificarlo de “mamarracho jurídico” y “barbaridad”.

Buenos Aires- El titular de la Cámara de Hoteles, Restoranes, Confiterías y Cafés, Luis María Peña, criticó hoy duramente el proyecto de ley que pretende que la propina sea obligatoria, al calificarlo de “mamarracho jurídico” y “barbaridad”.
“Desnaturalizar la propina, que es una recompensa al buen servicio, y ponerlo así, nos va a traer consecuencias nefastas. Esto es un adicional de un sueldo y así estamos vulnerando una cosa importante”, indicó.
Peña puntualizó que “la propina es, en todo servicio, un adicional que tiene el consumidor”, y analizó que el proyecto estimula a que los mozos le dé lo mismo “a trabajar bien o mal”.
“Es un mamarracho jurídico desde donde se lo vea”, apuntó el empresario en declaraciones a radio 10.
De esta manera, el representante empresarial salió al cruce del proyecto impulsado por la senadora Liliana Negre de Alonso, quien propuso que las propinas sean obligatorias, lo que implicaría que de lo consumido se le agregue un 10 por ciento más.
"Dando propina sí o sí es lo mismo si te tiran el plato por la cabeza o te atienden muy bien. Acá los senadores no miraron la realidad y parece que están dispuestos a crear un problema”, aseveró Peña.
Negre de Alonso (PJ-San Luis) defendió días atrás su proyecto al sostener que “el trabajo de mozo implica una actividad enteramente dedicada al servicio del prójimo, la cual está expuesta, muchas veces, a malos tratos y bajos salarios”.
"Lo que estamos buscando es que el empleado no sólo tenga una expectativa de percepción de la propina, sino también que ésta sea un derecho inherente a su trabajo”, recalcó la legisladora.
Negre de Alonso explicó que se busca que el mozo “cuente efectivamente con la percepción del dinero, separadamente de lo que es su sueldo mensual; compensando, así, en parte, los dolores espirituales sufridos por afrentas a las que a veces se ve sometido”.
Aunque en el Senado informaron que no hay fechas para un posible tratamiento de este proyecto, de sancionarse sería la primera modificación legal sobre el tema desde que en 1980 la última dictadura eliminó el laudo, una suma que pagaban los clientes y que luego se repartía entre los trabajadores del establecimiento gastronómico.
Sobre la iniciativa de la senadora puntana, el dirigente sindical gastronómico y diputado nacional Dante Camaño dijo que “el gremio no fue consultado, y si bien vemos el proyecto con simpatía, creemos que hace falta una modificación más profunda”.
“El proyecto, por ejemplo, sólo habla de los mozos, pero no incluye entre los beneficiarios de la propina obligatoria a los cocineros, los peones y otros trabajadores”, afirmó Camaño durante una entrevista con el diario Clarín.
Añadió que “nuestra iniciativa es que los trabajadores reciban un porcentaje de la recaudación, como pasaba con el laudo. Lo presentamos cuatro veces desde 1984, pero nunca lo sancionaron”. (DyN)




