Chicos sin computadoras para uso exclusivo de la escuela, docentes con mayor carga horaria que la habitual y baja conectividad son algunas de las características de la educación en tiempos de pandemia que reveló una encuesta nacional a docentes, directivos y familias. Los datos preliminares del estudio fueron presentados esta tarde por el ministro de Educación de la Nación Nicolás Trotta. Entre otras datos, el informe estima que hay un 10 por ciento latente de chicos y chicas que probablemente no van a regresar a las clases presenciales.
El informe preliminar de la Evaluación Nacional del Proceso de Continuidad Pedagógica contiene los primeros datos de una encuesta que relevó las condiciones de enseñanza y aprendizaje durante estos meses sin clases presenciales. En la presentación además del ministro estuvo Luisa Brumana (represente de Unicef Argentina) y Gabriela Diker (secretaria de Evaluación e Información Educativa).
“Para nosotros —señaló Trotta— la evaluación de las políticas públicas es un elemento innegociable. Tan importante como evaluar es qué hacemos con esos resultados, no pretendemos que la evaluación sea una herramienta estadística, sino que sea un instrumento que nos permita corregir o profundizar aquellas políticas que tenemos que desplegar con mayor convicción a partir de los distintos momentos que transita nuestro sistema educativo”. El informe definitivo estará a mediados de agosto.
El informe presentado hoy muestra los resultados preliminares de dos componentes de la evaluación nacional: una encuesta en línea a 5387 directivos de todo el país y encuestas telefónicas a 2658 hogares con niñas, niños y adolescentes en edad de asistir a la educación obligatoria.
Según los datos, el 95% de los hogares recibió propuestas pedagógicas durante todo el período de aislamiento social, preventivo y obligatorio. Además, 3 de cada 4 directivos señaló que la escuela mantuvo contacto con las y los estudiantes más de una vez por semana y 9 de cada 10 tuvo contacto al menos una vez por semana. Solo un 10% de los estudiantes tuvo contacto dos o tres veces por mes o no tuvo contacto.
Los y las estudiantes dedicaron 10 horas semanales en promedio a las actividades escolares y el 58 por ciento dijo que recibió mucha tarea desde las escuelas. Más del 70 por ciento de los adolescentes que accedió a recursos digitales señaló que le gustaría que continuara con sus utilización en clases presenciales.
El 85% de las familias encuestadas manifestó que valora el trabajo que la escuela está haciendo en este momento para acompañar a los chicos y sólo el 19% expresó no haber podido acompañarlos bien por las exigencias de su trabajo.
En relación con la expectativa de reanudación de las clases presenciales, el 90% de las familias manifestó que continuarán con su escolaridad cuando se reabra las escuelas. Esto quiere decir que un 10 por ciento de adultos manifestó que probablemente sus hijos no van a regresar a las clases presenciales este año. En su mayoría (88 por ciento) por miedo al contagio en la escuela. Otra ítem clave es que, según la encuesta, un 4 por ciento de los niños, niñas y adolescentes no mantuvo ninguna continuidad pedagógica en este tiempo.
El informe también destaca que menos de la mitad de los hogares cuenta con acceso fijo de internet de buena calidad en la señal y 3 de cada 10 de hogares no tiene acceso fijo a internet. Además, el 27% accedió sólo por celular y 3% no tiene internet de ningún tipo. El 53% no cuenta con una computadora liberada para uso educativo.
MAYOR TRABAJO
El 70 por ciento de las y los directores encuestados señaló que su trabajo aumentó considerablemente luego de la suspensión de clases presenciales, sobre todo por el tiempo dedicado a elaborar estrategias para el acompañamiento y seguimiento de las propuestas de los docentes.
Los equipos directivos también señalaron problemas en las condiciones de acceso a recursos tecnológicos: 79% indicó que las y los directores y docentes tenían limitaciones de conectividad y un 66% identificó problemas con el equipamiento.
En cuanto al acompañamiento a los chicos en los hogares, en 9 de cada 10 adultos fueron las mujeres las que asumieron esta tarea. Si se considera también que 8 de cada 10 docentes son mujeres se puede afirmar que la continuidad pedagógica durante el aislamiento ha sido sostenida predominantemente por mujeres.
Frente a estos resultados, Diker señaló: “No estamos conformes porque lo que expresa esto es una altísima desigualdad en la distribución de los materiales y recursos”. Por su parte, Trotta destacó: “Uno no puede estar conforme en una realidad de tanta desigualdad, pero desde el primer día tuvimos la voluntad del desplegar la mayor candidad de inciativas para estar en todos los lugares”.
Trotta adelantó que en las próximas semanas se presentará el programa “Puentes por la igualdad educativa” que va a dirigir Graciela Frigerio, orientado a establecer políticas frente al desgranamiento. Una tarea que coordinará el trabajo de los estados (nacional, provinciales y municipales), organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales.