A raíz de estas agresiones sexuales, se comprobó que la joven quedó encinta y que dio a luz a dos hijos, quienes tienen 11 y 5 años.
Versiones sostienen que, luego del nacimiento del segundo hijo, la madre de la muchacha y a su vez pareja del atacante resolvió marcharse del domicilio familiar.
Trascendió que el individuo había dejado la casa en la que habitaba en compañía de su hijastra, ya que aparentemente sabía de la existencia de una denuncia en su contra y, de esta manera, pretendía eludir el accionar de la Justicia.
Gracias a una serie de labores de investigación, que incluyeron diferentes seguimientos y también rastreos telefónicos, los pesquisas a cargo de las diligencias lograron establecer el lugar de residencia del sospechoso, aunque además averiguaron que se desempeñaba como árbitro en partidos de fútbol infantil en varias instituciones deportivas ubicadas en jurisdicción de Avellaneda y en el sur del Gran Buenos Aires.
Por este motivo, los policías sabían que el sujeto iba a concurrir a un club de Wilde y entonces resolvieron esperarlo para concretar su captura.
En la actualidad, la víctima tiene 28 años y se asegura que el individuo la mantenía amenazada para que no hiciera mención públicamente de los abusos en su contra.
Intervinieron en la causa Solange Cáceres, fiscal de la Unidad Funcional Nº 3, y el magistrado Luis Silvio Carzoglio, quien es titular del Juzgado de Garantías Nº 9 de Avellaneda, ambos dependientes de los tribunales de Lomas de Zamora.
A su vez, la Justicia procura averiguar si el depravado, que siempre se vinculaba con menores de corta edad por su condición de árbitro de partidos de fútbol infantil, sometió sexualmente a otras criaturas.