Los argentinos a la hora de elegir el sabor del helado que van a consumir suelen inclinarse en su mayoría por los gustos tradicionales, donde el dulce de leche sigue siendo el favorito, seguido por el chocolate y la frutilla, según reveló un estudio del sector.
Además, el consumo de helado artesanal en invierno escaló a 1,6 kilo por persona, siendo el kilo el formato más consumido en los hogares, en familia, según lo reveló un estudio realizado por la Asociación Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (Afadhya), junto a la firma TNS Gallup.
Entre los datos más relevantes del informe sobresale que dos de cada 10 consumidores se declaran “fanáticos del helado” es decir, consumen helado artesanal durante todo el año, piensan que siempre es una buena ocasión para hacerlo e incluso guardan en el hogar y les gusta descubrir heladerías de barrio; clasifican las que ya conocen, además de rescatar sabores particulares de algunas.
Asimismo, la mayoría destaca que tomar un helado artesanal es una experiencia confortante y casi un 60 por ciento consume helado artesanal para “darse un gusto” y como un ritual que les da placer.
El helado artesanal es el preferido dentro de la categoría, tanto en invierno como en verano, con un consumo equilibrado entre mujeres (54 por ciento) y hombres (46 por ciento).
En la investigación, los consumidores destacan al helado artesanal por su excelencia dentro de la categoría y lo reconocen como el más natural, rico y de mayor elaboración.
Entre los atributos destacados sobresale la calidad de las materias primas que constituye el principal motivo de elección del helado artesanal por sobre otros, mientras que también la cremosidad y consistencia del alimento son importantes para el consumidor.
Respecto a los envases, los formatos térmicos son más elegidos que los formatos al paso, siendo los favoritos el de un kilo, que, por ejemplo, en la ciudad de Buenos Aires alcanza el 33 por ciento de los formatos consumidos.
Acerca de los sabores, los encuestados destacan su elección por los gustos tradicionales con el dulce de leche opción del 53 por ciento, el chocolate (42 por ciento) y la frutilla (40 por ciento) a la cabeza.
La lista de preferencias sigue con crema americana, elegida por el 20 por ciento de los encuestados, seguida del gusto limón (18 por ciento), vainilla (17 por ciento) y granizado (16 por ciento).
Otros sabores elegidos son chocolate con almendras (12 por ciento), tramontana (ocho por ciento), sambayón y chocolate amargo (seis por ciento).
Cereza a la crema, tiramisú, menta granizada, dulce de leche con nuez y mascarpone también fueron mencionados entre los sabores preferidos por muchos.
El consumo es sobre todo acompañado y la compra en la heladería artesanal es fundamental (75 por ciento en invierno y 78 por ciento en verano). Sin embargo, se debe tomar en cuenta el recurso del reparto a domicilio (delivery), que se constituyó es una herramienta poderosa para impulsar las ventas.
Como todos los años en el invierno, Afadhya genera campañas de difusión y concursos para aumentar la demanda de helado artesanal en los meses de más frío a través de las redes sociales. “Promovemos acciones todos los inviernos con el fin de desestacionalizar el consumo de helado artesanal y hemos logrado importantes resultados. Las cifras demuestran un consumo per cápita de casi siete kilogramos al año (entre los primeros del mundo) y un aumento del consumo en los meses más fríos porque el helado artesanal es una buena idea todo el año”, destacó Alejandro Tedeschi, presidente de Afadhya.
Afadhya es una asociación civil sin fines de lucro, con personería jurídica, que representa a las heladerías artesanales de todo el país.
Rosario no es ajena a la industria ya que fue elegida Capital del helado artesanal. Más allá de los festivales anuales de degustación de los productos a los que se suman buena parte de las fábricas locales, investigadores de la zona han desarrollado un método para reducir o eliminar el colesterol en la fabricación de las cremas heladas.