El nuevo superior de los jesuitas se reunió ayer con el Papa Benedicto XVI y le dijo que la orden
religiosa estudiará la invitación del pontífice para que confirme su adhesión “total” a
las enseñanzas católicas, incluyendo el divorcio, la homosexualidad y la teología de la liberación.
Los jesuitas han tenido una relación tensa con el Vaticano en asuntos de
doctrina y obediencia. En ocasiones la Santa Sede tuvo que disciplinar a teólogos de la orden y
recordarles sus votos de obediencia al Pontífice.
El padre Adolfo Nicolás, misionero y teólogo español con extensa
experiencia en Asia, fue elegido como superior general el 19 de enero, y ayer tuvo una
“conversación cálida y amistosa” con el Pontífice, indicaron los jesuitas.
Poco antes de que el predecesor de Nicolás, el sacerdote holandés
Peter-Hans Kolvenbach, entregara su renuncia en razón de su edad, recibió una carta de Benedicto
XVI en la que le dijo que sería “extremadamente útil” si los jesuitas reafirmaran su
“adhesión total a la doctrina católica”. El Papa le escribió a Kolvenbach que en
especial le preocupaban “esos puntos neurálgicos que en la actualidad son atacados
fuertemente por la cultura secular”, de acuerdo con el texto difundido por los jesuitas.
El Pontífice mencionó “aspectos de la teología de la liberación, y
varios puntos sobre la moral sexual, en especial la indisolubilidad del matrimonio y la atención
pastoral de los homosexuales”, afirmaba la carta. Las enseñanzas de la Iglesia prohiben el
divorcio, y también consideran que las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo son
pecaminosas.
“Preocupación”. En las últimas décadas al Vaticano le ha preocupado que, en el
trabajo con los pobres que realizan los jesuitas en Latinoamérica, algunos de ellos estén
apegándose a la teología de la liberación y a los movimientos políticos marxistas.
En general se considera que Kolvenbach, elegido como su superior en
1983, mejoró las tensas relaciones de los jesuitas con el Vaticano.
La Compañía de Jesús (nombre formal de los jesuitas) indicó que
Benedicto XVI se mostró complacido cuando Nicolás le dijo que la orden había formado un comité para
estudiar la carta que le envió a Kolvenbach.
La reunión también fue una oportunidad para que Nicolás
“reafirmara su respeto personal” por el Papa, “así como la estima de toda la
Compañía de Jesús”.
Fundada en el siglo XVI por San Ignacio de Loyola, la orden se ha
dedicado al trabajo misionero y a la educación, y maneja universidades en todo el mundo. l (AP)



























