En la sede de la Fundación, Diego Sueiras, presidente de la FNGA, conversó con Cecilia Quagliano unos días antes de su partida hacia Glasgow, Escocia, donde se encuentra representando a nuestro país en la COP26 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático). En esta entrevista, la miembro de la Fundación, nos cuenta su camino para llegar a ser delegada por Naciones Unidas, pero también sus principales objetivos y metas a futuro.
P: Desde la FNGA siempre te vimos como una líder, pero hoy podés demostrarlo. Con tus experiencias vividas y junto a la Fundación has conocido el funcionamiento de las instituciones de la democracia, las cuales sabes cómo utilizar para pelear por el cambio climático y el cuidado del ambiente. ¿Qué vas a representar en Glasgow?
R: En Glasgow voy a representar las voces de las juventudes que durante los últimos años se han posicionado como protagonistas frente a la crisis climática y ecológica. Lo que se decida en estos espacios, como la COP26, tiene fundamental importancia en nuestro presente y nuestro futuro. Somos la generación que va a sufrir en primera persona los impactos de las decisiones que estamos tomando hoy. Siento una gran responsabilidad y también un gran honor de poder, desde Argentina, llevar nuestros reclamos, preocupaciones y también nuestras soluciones. Los jóvenes estamos muy involucrados y tenemos todo el potencial para generar propuestas que sean transformadoras.
P: En la Fundación hemos tratado de transmitir a muchos líderes herramientas para empoderarlos y para que puedan impactar en políticas públicas. ¿Qué herramientas tenés para hacer impacto e incidencia sobre los objetivos de la declaración que han firmado en L-COY?
R: Considero que venir de Rosario y tener una formación académica en Ingeniería Ambiental son dos factores importantes, pero, más que nada, entiendo que mi principal lugar de aprendizaje fue el activismo. A Glasgow voy a llevar un resumen de todos estos años de militancia y construcción colectiva. Mis conocimientos en comunicación también influyen, ya que, sobre todo en la crisis climática, queda reflejado que de nada sirve tener los mejores informes científicos si no los comunicamos y si no accionamos al respecto. Durante 5 o 6 años la ciencia nos estuvo advirtiendo de la crisis, pero no se comunicó de forma efectiva o la información se dio en claustros cerrados con vocabulario técnico. Mi compromiso va a ser poder llevar estos reclamos y preocupaciones de las juventudes y nuestras propuestas, pensando como latinoamericanos, y sabiendo que hay grandes potencias que están tratando de retrasar cada vez más esta discusión climática.
R: De todo lo que veas, escuches y aprendas allá, ¿cómo podemos hacer para traerlo y utilizarlo para el beneficio de nuestro territorio?
P: Es importante trazar estrategias locales porque no hay recetas únicas. Si bien a nivel internacional los países pueden establecer lineamientos, no sirve repetir recetas, sino que debemos tener en cuenta nuestros contextos culturales, históricos, económicos, sociales al momento de pensar nuestras estrategias de acción climática.
Los movimientos juveniles climáticos pedimos Justicia Climática, entendiendo que hay sectores que están afectados por injusticias históricas. Tenemos una deuda social, y entendemos que las soluciones van a mejorar la calidad de vida de las personas. Estamos pensando en la generación de nuevos empleos verdes, en mejorar y ampliar un derecho humano fundamental como es el acceso al agua potable de calidad. Todo esto tiene que ver con la protección de nuestros ecosistemas, los cuales están contaminados y vulnerados, como vemos con el río Paraná. Por supuesto que las poblaciones vamos a estar directamente afectadas, sobre todo aquellas que ya están en situaciones de vulnerabilidad, que son quienes primero sienten los efectos de esta erosión ambiental y del cambio climático. Las soluciones tienen que ser no sólo locales sino también integrales, justas e inclusivas.
P: Cecilia, estoy convencido que durante la COP y a tu regreso, desde la FNGA vamos a poder armar juntos una agenda climática más fuerte.
R: Por supuesto. Para cerrar, me gustaría dejar un mensaje para todos los jóvenes, especialmente a los participantes del Programa Joven Argentina, una gran usina de líderes de la FNGA, que tienen todo el potencial para transformar la sociedad. Es importante que tomen un rol activo, que hagan propias las causas que los interpelan. Que armen comunidades con personas que tengan los mismos objetivos, para poder afrontar todos estos desafíos. El día de mañana puede estar cualquiera de ustedes siendo delegado nacional ante Naciones Unidas por múltiples causas. Crean en ustedes mismos y hagan sin miedo al fracaso, porque es la única forma de crecer y de alcanzar nuestros objetivos.
La declaración de la L-COY contribuye a la Declaración Argentina y global de la COY16 y la R-COY Latinoamericana, siendo una recopilación de las voces de los jóvenes argentinos en la lucha contra el cambio climático. La declaración ha sido redactada junto al aporte y compromiso de organizaciones, movimientos y agrupaciones de juventudes, en base a los diferentes paneles, conversaciones y consensos que se lograron durante el Evento.
Entre los compromisos se destacan:
- Fomentar y resguardar la implementación de la Ley de Educación Ambiental Integral
- Garantizar la correcta implementación del Acuerdo de Escazú
- Concientizar a la sociedad sobre la pérdida de la biodiversidad, sus derechos, leyes y herramientas disponibles, e instar a las autoridades a regular situaciones de explotación de recursos y mal manejo de áreas protegidas
- Proponer y fijar los objetivos para la descarbonización de la economía
- Garantizar el derecho a un ambiente sano y el derecho a la salud
- Generar espacios de diálogo con empresas y gobiernos locales para organizar campañas conjuntas respecto a la generación y gestión de los residuos
- Educar a la población en materia de soberanía alimentaria y producción agroecológica de los alimentos
Al mismo tiempo, la declaración incorpora una serie de demandas para los tomadores de decisión:
- Que los países desarrollados se comprometan con alternativas de financiamiento para los países no desarrollados, con medidas de mitigación y adaptación
- Que se cumplan los objetivos de carbono neutralidad al 2050
- Que se promueva el empoderamiento de los movimientos sociales de acción climática
- Que exista un marco regulado de justicia climática y social
- Que se rediseñe el sistema energético, diversificándolo y descentralizándolo, con una transformación hacia energías limpias
- Que se elaboren y apliquen políticas públicas sobre gestión y tratamiento de residuos
- Que se transicione a un modelo de producción agroecológica, consciente del uso del agua y los suelos