Escenario

El rosarino de la serie de Luis Miguel: "Quiero vivir de la actuación, no me interesa ser famoso"

Juan Ignacio Cane contó cómo llegó a interpretar a un manager oportunista y sin escrúpulos en el gran éxito de Netflix

Sábado 24 de Abril de 2021

De un bolo en una novela de Polka en 2010 a ser parte del elenco de uno de los grandes éxitos de Netflix en toda Latinoamérica. Ese es el camino que recorrió el actor rosarino Juan Ignacio Cane para llegar a la segunda temporada de “Luis Miguel, la serie”, donde brilla como un tour manager charlatán, ventajero y de muy pocos escrúpulos. “Ojo que este no es un villano, es un oportunista carismático”, dijo riéndose, vía Zoom desde México.

Cane nació en Rosario hace 34 años y la peleó desde muy joven para convertirse en actor y vivir de la profesión. En los últimos años hizo pequeños papeles en “El lobista”, “Apache” y en la película “Perdida”, pero la gran oportunidad le llegó cuando quedó seleccionado para la temporada dos de la serie de Luis Miguel, que comenzó el domingo pasado. Ahí interpreta a José “Joe” Pérez, un uruguayo que comienza siendo el chofer del manager del cantante y después trepa hasta transformarse en un personaje muy cercano al ídolo mexicano.

En charla con La Capital, “Juanchi” Cane habló de su formación como actor, de los recuerdos de su vida en Rosario y de la nociva tentación de la fama. “Con los likes no pagás el alquiler”, aseguró.

Juan Ignacio Cane

—¿Cómo llegaste a la segunda temporada de la serie, cómo te eligieron?

—Yo había terminado de filmar “Apache” (la serie sobre Carlos Tévez) en Argentina y estaba haciendo una obra de teatro. Pero cuando terminé la obra me quedé sin trabajo, como suele pasar en Argentina... Mi representante había mandado mis datos a Luis Rosales, el director de casting de la serie de Luis Miguel, pero yo no tenía esperanzas de quedar porque ya había hecho un casting para “La casa de las flores” y no me habían seleccionado. Por suerte Rosales estaba buscando a un actor argentino o uruguayo, y eso estaba bueno, porque en México yo siempre había luchado con la barrera del neutro. Entonces hice el casting desde Rosario —porque había viajado ahí por el casamiento de mi hermano—, lo mandamos por WeTransfer y finalmente quedé. Recuerdo que después caí al casamiento de mi hermano sin regalo ni nada, pero le dije: “Quedate tranquilo gordo que voy a estar en la segunda temporada de «Luis Miguel»” (risas).

—¿Tu personaje existió en la vida real? ¿Cómo lo compusiste?

—José Pérez existió, pero también es la conjunción de varias personas que estuvieron cerca de Luis Miguel en esa época. Acá el personaje comienza como chofer de Hugo López (el manager del cantante) en 1992, en la primera línea de tiempo de la segunda temporada. Luego va ganando confianza con Micky, empieza a ser su asistente, y después se transforma en su tour manager, que es lo que vemos en el presente de la serie (que transcurre en 2005). Hay muchos oportunistas y chantas alrededor de las estrellas, es algo que se ha visto a lo largo de la historia de la humanidad, los famosos chupasangre, y eso es José Pérez.

—¿Cómo fue grabar una producción de esta magnitud en medio de la pandemia?

—Eso fue lo más difícil, por la cantidad de cosas que nos hemos perdido. Empezamos a filmar en enero de 2020, y estuvo todo perfecto hasta abril, cuando explotó la pandemia. Tuvimos que frenar la filmación por seis meses, y yo no sabía qué hacer, porque no estaba claro si íbamos a retomar. No sabía si volverme a la Argentina o qué. Entonces agarré la valijita y me fui a la playa, porque ahí se vive mejor (risas). Pero después cuando volvimos ya no sabíamos qué canción estábamos cantando, porque se te enfría todo, todo lo que venías trabajando con el personaje. Afortunadamente en la serie hay una producción de la hostia, que te hace sentir como en casa, y eso facilitó mucho la vuelta. Teníamos tremendos protocolos para filmar, eran muy exigentes, pero entre no hacer nada y los protocolos, bienvenidos los protocolos.

—¿Cómo era tu vida en Rosario? ¿Dónde te formaste como actor?

—Uy, me emociona recordar, sobre todo porque cuesta mucho el trayecto como actor. Yo descubrí esta vocación desde muy chico, cuando una maestra de jardín en el colegio Maristas me subió a un escenario para las famosas fiestas de fin de año. Ahí tuve la suerte de descubrir mi pasión, lo que me movilizaba. No toda la gente tiene la suerte de descubrirlo. Yo vengo de una familia que nada que ver con la actuación. Mi papá es contador y mi mamá maestra jardinera. Para mi papá hablar de actuación era lo mismo que hablar de Tinelli (risas). Empecé a estudiar en los grupos de teatro de la escuela y luego me fui perfeccionando. Nunca tuve un maestro o un referente como podría ser un (Agustín) Alezzo. Pero tuve un maestro, Héctor Barreiros, que ya no está entre nosotros, que me marcó con una frase muy importante. En una clase él nos preguntó: “¿Ustedes qué quieren, vivir de la actuación o ser famosos?”. Esa pregunta es fundamental para todos los que estudiamos actuación y para los chicos que se están formando ahora. ¿Es el ego o vivir de la actuación? Y yo elegí vivir de la actuación. En México estudié con Martha Reyes Spíndola y en Buenos Aires me formé en el Centro Cultural San Martín con Néstor Sabatini, que casualmente fui mi coach para esta serie.

juanchi.jpg.jpeg
El rosarino y el actor español Fernando Guallar en una escena de la serie.

El rosarino y el actor español Fernando Guallar en una escena de la serie.

—¿Dónde residís ahora y cada cuánto venís a Rosario?

—Tengo una vida muy nómade. En noviembre de 2019 me vine para acá (México) a filmar la serie. Ahora estoy en Playa del Carmen, porque es más tranquilo por la pandemia, pero apenas termine la promoción de la serie seré un desocupado más. El verdadero trabajo del actor es buscar laburo (risas). Volver a Rosario siempre es hermoso, es lo mejor. Ojalá los actores pudiéramos vivir de nuestra profesión en Rosario. Ahora creo que estaré un tiempo más en México y después volveré a Buenos Aires, que es donde resido.

—¿Sos consciente de que esta serie te va a dar una proyección que nunca tuviste antes?

—Todo esto es tan efímero... Yo trato de vivirlo de forma un poco inconsciente, porque algunos te suben a un caballo. No me interesa estar ahí, y volvemos a la pregunta que te decía recién, la que nos hacía Héctor Barreiros. Yo quiero vivir de la actuación, porque con los likes y los saluditos no pagás el alquiler. Sí sé que estoy en una producción que me va a dar una pantalla, y puede ser que así me conozcan más productores, que son los que generan laburo. A mí me dicen: “Tenés que creértela un poquito más”. Pero la verdad es que no quiero ser famoso.

—Antes de que te convocaran para esta ficción, ¿conocías la música y la vida de Luis Miguel?

—A mí me pasaba, supongo que como a todo el mundo, que escuchaba a Luis Miguel cuando me enamoraba o cuando me peleaba con alguien, para martillarme o para subirme el ego (risas). Luis Miguel es un ícono popular, un genio, pero yo lo conocía hasta ahí. En 2018 una amiga me recomendó laprimera temporada de la serie, me dijo que estaba buenísima. Pero yo pensaba: “No sé si voy a ver la serie de un cantante”. Un día estaba tirado en la cama, al pedo, y me puse a ver la serie para ver qué onda. Y ahí entendí todo. La vida del tipo es impresionante, con unos conflictos de la hostia, y eso generó con razón la repercusión que tuvo la serie. Su vida es un éxito tras otro y un conflicto tras otro, y eso la hace apasionante.

Luis Miguel, la serie (Temporada 2) | Tráiler oficial | Netflix

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario