Quito. - La nueva Constitución promovida por el gobierno de Ecuador ganó
ampliamente en los comicios de hoy, según datos extraoficiales, lo que fue saludado por el
presidente Rafael Correa y calificado como “una paliza para quienes se creían dueños del
país”, mientras la oposición llamaba al diálogo.
El “sí” obtuvo el 66,4 por ciento, según la empresa SP, y el 70 por ciento, según
Cedatos, las únicas que podían realizar sondeos a boca de urna. El “no” obtuvo el 25
por ciento según ambas. Los votos nulos se ubicaron en un 4 por ciento y los blancos, en un 2 por
ciento.
La tendencia de los resultados se mantuvo en el informe de conteo rápido, una metodología
diferente a la de sondeo a boca de urna, que presentó la organización no gubernamental local
Participación Ciudadana, que estableció que el “sí” llegó al 63,2 por ciento, el
“no” al 28,6 por ciento, los nulos al 7,2 y los blancos solamente al uno por ciento.
La nueva Constitución requería de la mitad más uno de los votos válidos para ser aprobada, lo
que logró con creces.
No existen aún datos oficiales del Tribunal Electoral, que ofreció los primeros para hoy y
los finales para este lunes, y tampoco se conoce todavía el nivel de ausentismo.
El ministro de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, dijo al saber del resultado, que
el derecho a discrepar está vigente en Ecuador y que “hay toda garantía para expresarse.
Al inaugurar la jornada electoral, Corea dijo que se allanaría al resultado y resaltó:
”La decisión de hoy definirá el modelo de sociedad en que viviremos los ecuatorianos“.
Exhortó a que, a pesar de la campaña ”dura y polarizada“ que vivió en días
anteriores al proceso, la jornada de hoy debe desarrollarse ”en paz y en orden, con alegría y
respeto a los pronunciamientos“.
Inusualmente, el mandatario ecuatoriano terminó su discurso invocando a Dios y pidiendo que
bendiga la Patria, cuando suele hacerlo con un ”Hasta la victoria siempre“.
En sus primeras reacciones en la tarde, el mandatario llamó a dialogar a la oposición que
tenga ”propuestas éticas“ y a ”poner el hombro“ en el proyecto de
revolución ciudadana, ofrecido por su gobierno y consagrado hoy con el triunfo electoral.
La importancia de esta elección en Ecuador fue reconocida por el jefe de la misión de
observadores de la Unión Europea, José Ribeiro é Castro, quien calificó la nueva Constitución como
”un marco fundador“ de la institucionalidad de la nación.
Sin conocer todavía los resultados extraoficiales, el ex presidente Lucio Gutiérrez había
dicho que independientemente del triunfo del ”sí“ o el ”no“, el pueblo
puede contar con su figura.
Gutiérrez, quien fue cesado en sus funciones como presidente en el año 2005 tras dos años de
ejercicio del poder, acudió a votar en Quito rodeado de simpatizantes y sin hacer declaraciones
proselitistas, prohibidas desde el jueves pasado por la ley electoral.
No anunció si se presentará como candidato a la presidencia de Ecuador en caso de que gane la
nueva Constitución, lo que implicará que se adelanten las elecciones generales, en las que
nuevamente se presentará el actual presidente Rafael Correa para ese puesto.
Mientras tanto en su primera reacción al resultado electoral, el alcalde opositor Jaime Nebot
puntualizó que no siempre la mayoría tiene la razón y destacó que en su ciudad, la mayor de
Ecuador, no ganó el ”sí“, pues no llegó a la mitad más uno de los votos válidos, sino
apenas al 47,3 por ciento.
La jornada electoral de diez horas que convocó obligatoriamente a más de nueve millones de
ecuatorianos a votar se cumplió, como estaba previsto por autoridades y observadores, sin
incidentes y sin indicios de fraude.






























