El presidente en licencia de El Salvador, Nayib Bukele, celebró la subida del bitcoin. Su gobierno empezó a adquirir la criptomoneda con fondos públicos en 2021 y el reciente aumento de su valor fue motivo de celebración. El país adoptó el bitcoin como moneda de curso legal en noviembre de 2021.
“Con el precio actual del bitcoin, si vendiéramos nuestros bitcoins, no solo recuperaríamos el 100% de nuestra inversión sino que también obtendríamos una ganancia de US$3.620.277”, escribió Bukele en la red social X. “¡Las inversiones en bitcoin de El Salvador están en números negros!”, señaló.
El bitcoin se recupera aceleradamente, pero tuvo precios muy bajos hasta hace poco. En agosto valía unos 26 mil dólares, hoy se ubica en casi 44 mil dólares. Bukele renunció hace unos días a su cargo de presidente para dedicarse a la campaña electoral para lograr un segundo mandato en 2024. Es un escenario muy probable, dado su alto nivel de popularidad. Según una página web que monitorea la cartera de bitcoin de El Salvador ,a partir de los anuncios que Bukele hace en redes sociales, las 2.764 monedas digitales que compró El Salvador en los últimos años alcanzaron un valor superior al que pagó por ellas.
Bukele publicó en la red X una foto del gráfico de esa página web que muestra el supuesto beneficio obtenido. Se han publicado miles de artículos que “ridiculizaban nuestras supuestas pérdidas”, escribió el mandatario. “Es importante que los detractores y los autores de esos artículos críticos se retracten de sus declaraciones”, señaló Bukele. Este mensaje recibió los elogios de los entusiastas del bitcoin, quienes reivindicaron las monedas digitales.
Pero en medio de la persistente caída del valor del bitcoin desde mediados de 2022, hubo un momento en el que las reservas de El Salvador de la criptomoneda valían la mitad de lo que el gobierno había pagado por ellas. Ahora, en la última semana, el bitcoin aumentó hasta los US$44.000, el más alto del último año y medio.
Pero economistas consideran que la situación no es tan positiva como la presenta Bukele. Y es que los más de US$100 millones que su gobierno invirtió en la criptomoneda son sólo una parte de los fondos públicos utilizados para promover el uso del bitcoin desde que el país lo adoptó como moneda de curso legal en noviembre de 2021. El gobierno gastó mucho dinero en el desarrollo de la aplicación Chivo Wallet, en la instalación de cajeros automáticos, que en su mayoría no funcionan, en un bono de US$30 para todos los ciudadanos mayores de 18 años, en propaganda y eventos internacionales”, enumera Oscar Picardo, de la Universidad Francisco Gavidia. “Cuando se suman todos los gastos, el resultado no puede ser positivo. El resultado está en rojo intenso”.
La economista salvadoreña Tatiana Marroquín señala: “No compensa el costo del proyecto bitcoin”. Marroquín agrega que se han gastado millones de dólares en campañas para persuadir a los ciudadanos de que adopten la moneda digital. “Es un fracaso total”, afirmó. “Casi nadie en El Salvador usa bitcoin. Ni siquiera en el turismo parece ser una atracción”.