A días de que se conozca el nuevo índice de precios al consumidor (IPC), el gobierno nacional recibió la renuncia de Marcos Lavagna, hasta ayer titular del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Era uno de los pocos funcionarios que Javier Milei mantuvo de la gestión de Alberto Fernández.
El próximo 10 de febrero el Indec comunicará un nuevo dato inflacionario, además presentará cambios metodológicos en la medición de este índice, en ese contexto Lavagna renunció al cargo que lo tenía vigente desde el 16 de diciembre de 2019. Fueron poco más de seis años al frente de una oficina que llegó como cercano a Sergio Massa y se mantuvo en el gobierno libertario por su perfil técnico.
Lavagna no es la primera pérdida del Indec. En agosto de 2025 se fue Georgina Giglio, directora de Índices de Precios de Consumo (IPC) del Indec y Guillermo Manzano, director de Estadísticas de Condiciones de Vida, responsable de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Ahora el Indec queda a cargo, al menos provisoriamente, de Pedro Ignacio Lines, que ocupa un lugar dentro de la estructura del organismo desde 2018.
La carta de despedida
El exfuncionario envió un correo electrónico para toda la repartición de estadísticas nacionales minutos antes de las 13. En la carta de despedida sostuvo que fueron "6 años de mucho trabajo y de enormes desafíos", en los que se logró "avanzar en la mejora de las estadísticas públicas".
"En lo personal no es una decisión sencilla, pero es momento de encarar nuevos proyectos y desafíos, con la tranquilidad de haber compartido con ustedes una etapa intensa y valiosa", expresó el economista.
En su misiva, Lavagna reconoció que quedan iniciativas pendientes, haciendo alusión implícita a la reciente actualización del IPC: "Quedan proyectos con un alto nivel de desarrollo y otros en proceso, que estoy seguro podrán completarse y ser implementados próximamente".
Hacia el final, dedicó un agradecimiento especial a la planta del instituto, a quienes definió como el "principal activo del organismo" para garantizar la transparencia técnica. Además, dejó un mensaje político de cara al futuro: "Confío en que el Indec va a seguir creciendo y consolidándose, y que próximamente se pueda actualizar el marco normativo que ayude a esto".
La tarea de Lavagna
Desde el inicio de su gestión en 2019, Lavagna tuvo el desafío de mantener la credibilidad del Instituto en el marco de un nuevo gobierno justicialista. Es de destacar que durante los gobiernos de Cristina Kirchner sobrevolaba un sin fin de dudas sobre las estadísticas ofrecidas por el organismo.
Con la llegada de Mauricio Macri creció su confiabilidad y Lavagna sostuvo eso durante los cuatro años del gobierno de Alberto Fernández y durante los 26 meses de gestión de Javier Milei.
Además, en el segundo año del gobierno de La Libertad Avanza llevó a cabo una modernización de los métodos para medir la inflación. Aunque la tabla que se utilizaba databa de hace más de 20 años, sobre el final de su gestión presentó cambios y en febrero se conocerán los nuevos items medidos por el Indec.
En concreto, el Indec empanzará a medir la inflación dentro de la canasta de consumo con base en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) del 2017-2018. Así quedará atrás los relevamientos de la misma encuesta que databan de 2024.
Detalles de la nueva inflación
Marcos Lavagna, hijo del exministro de Economía, Roberto Lavagna, inició el proceso para los cambios en la medición de la inflación. Las novedades buscan reflejar los cambios en los patrones de consumo de la población. Las divisiones que pasarán a tener un mayor peso en el índice serán las de vivienda, transporte y comunicaciones. Por el contrario, las que más incidencia perderán serán alimentos y bebidas no alcohólicas, bebidas alcohólicas y tabaco, y equipamiento y mantenimiento del hogar.
Por otra parte, explicaron que las variaciones previas a las de enero de 2026 no se modificarán, con el objetivo de evitar afectar contratos indexados a la inflación pasada.
En Argentina, el Indec mide el Indice de Precios al Consumidor (IPC), que es la evolución de los precios de un conjunto de bienes y servicios representativos del gasto de consumo de los hogares residentes en áreas urbanas. Divide los bienes y servicios en 12 rubros, los cuales a su vez tienen subdivisiones y dentro de ellas productos particulares. Por ejemplo, alimentos y bebidas incluye, entre otros, frutas, y allí dentro se calculan por separado los precios de la banana y la manzana.
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No todos los bienes y servicios tienen el mismo peso en el cálculo, sino que existen ponderaciones. Estas fueron actualizadas en diciembre de 2016 y determinaban que, por ejemplo, en el Gran Buenos Aires (GBA), los hogares gastan en promedio 10,46% de sus ingresos en Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, mientras que alimentos y bebidas representa un 23,44%.
Mientras más alta la ponderación, más peso tienen los aumentos de ese rubro en el cálculo del número final del IPC. Hasta enero, los aumentos en la comida tienen más incidencia que los de alquiler o transporte.