Relatos rosarinos

Vos sos muy beat, yo muy punk

"Veo su cuerpo a través de la pantalla, exhibiéndose para quien la mira. Como en un ritual de cliché enciende un cigarrillo antes de hablar"

Domingo 06 de Septiembre de 2020

Veo su cuerpo a través de la pantalla, exhibiéndose para quien la mira. Como en un ritual de cliché enciende un cigarrillo antes de hablar.

¿Qué te cuente una historia? ¿No me querés contar vos tu historia?

Veo su cuerpo pixelizado y acumulo suficiente silencio para poder hablar.

Mi historia quizás la conozcas, es la de un tipo que ya no tiene demasiado para perder. Pero tampoco para ganar. Hacer las cosas bien no es tan sencillo. A veces pienso que me puedo despertar y que no pasó tanto tiempo. Que el ensayo nunca comenzó, que vos y yo apenas nos hemos visto y que hoy es el momento. Ese que se desperdició porque no confiamos en el tiempo. Pero fue el tiempo… ¿O la suma de todas las sumas? Y ahí va encajando todo.

Sonás aburrido, parecido a un tipo que cada vez que yo quería coger se ponía a filosofar y me la bajaba... Y era duro remontar eso.Yo también me acuerdo de esa película, la del flaco que busca a la mina en un hotel perdido del oeste. Me jodías con eso de hacer una obra de teatro: ¿para qué? Pero por algún motivo me convenciste y el primer día que nos pusimos a trabajar vos escuchabas a los Ramones y yo a los Beatles, pero en verdad debía ser al revés, vos tenés más edad para escuchar a los Beatles y yo podría haber sido una pendeja que usaba una de esas remeras, ¿no? Lennon y McCartney escribieron una canción que decía te amo ocho días a la semana y un par de boludeces más y con esas palabras cambiaron la historia de la música, ahí está el verdadero genio... Lo simple que rompe y cambia y transforma, ¿no? Y vos querías cambiar la historia de la dramaturgia pero solo te ocurrió reescribir un guión basado en un texto que leíste cuando tenías poco más de veinte. Y ahora me visto o me desvisto, para hacer una obra sobre la pornografía o el erotismo. El erotismo deserotizado, ¿se trata de eso? De diálogos desacartonados en épocas donde todo lo que se dice se analiza y se mide con la doble vara. ¿Qué puedo hacer por vos? ¿Desnudarme para que te inspires? ¿O realmente querés que te cuente una historia? Pero de esas que no se te ocurrirían nunca... Aquí hago cosas mucho más complejas que desnudarme frente a una cámara, como darle de comer a mi hija. Que es pequeña... Sí, ya sé que sabés que es pequeña.

Quizás deberíamos volver al inicio, cuando empezó todo, en un lugar lejano, demasiado lejano, tan lejano que no sabemos si en realidad existió. Era una noche fría, de esas que parece que el calor te abraza a la tarde pero por la noche cae la helada que te cala los huesos, un clima marítimo dijo alguien, no sé de qué se trata eso de lo marítimo... Las noches se hacían largas, demasiado largas y las botellas vacías me las chocaba cada vez que entraba a la pieza, te molestaba la cocaína en mi nariz, pero no te molestaba el olor a vino o whisky con el que venías todos los días... Lo mío era para soportar el día o para soportarte o para bancar un poco la casa, de eso se trataba... Entrabas y ponías a todo volumen The Clash... Siempre los mismos dos temas, como si no te bastara con uno solo... Y después dejaste de trabajar, nunca supe si fue porque no querías ir más al laburo, porque te rajaron o esa obsesión que te agarró que no me querías dejar ni a sol ni a sombra... Pero las parejas se tienen que terminar por algo, ¿no? ¿Celos? ¿Desgaste? ¿Convivencia? ¿El famoso desamor? ¿Falta de sexo? Y ahora nos volvemos a encontrar en esta red de los intercambios ¿sexuales? ¿Porno virtual? Soy la actriz-personaje de tu fantasía a pesar de que alguna vez fui el personaje real de eso que llamamos vida o cotidianidad, ¿no? La vida te cambia en ese vaivén de ir y venir, de andar por ahí pensando cuál es la mejor opción, hay una chica que trabaja conmigo, bah no es que trabaje conmigo en realidad la recomendé porque su talento es natural, no sé si alguna vez te hablé de ella. Sofía. Estuvo presa por prenderle fuego al marido, pero eso es un detalle. Ella sí es una actriz, pero una actriz natural, tiene el mejor puntaje, ella sí se parece a ese guión que querías escribir. Sofía se había enamorado locamente, no sé si la palabra es locamente o con locura, pero por lo general cuando uno se enamora es con locura o locamente. Después pasa y todo se transforma... Ella era bastante más chica que él, y él la celaba. Y se ponía violento. No la lastimaba y la llenaba de regalos, de manual, ¿no? Cuando estaban juntos la pasaban muy bien. Se reían y disfrutaban esa vida de ¿locos?, viajaban, algo que Sofía no estaba acostumbrada a hacer. El mundo de ella era su barrio. Un barrio de laburantes que con el tiempo se transformó en uno de esos barrios donde caminar de noche se complica. Caminar de noche... Y él fue a su rescate y se fueron a vivir al medio del campo. Tenían una huerta, él había sido alcohólico y quería recuperarse, ¿viste como son esos tipos, no? (digo, los ex alcohólicos). Y bueno, siempre quisieron tener un hijo, hasta que el hijo llegó y ahí la cosa cambió. Ella no soportó ser madre o algo por el estilo y quería rajarse de ahí. Escaparse. Una noche se subió a la camioneta, había chupado bastante y se quiso ir sola, dejó al nene en la cama, arrancó y se la puso contra un árbol. Se bajó a los gritos, él se despertó y trató de calmarla pero ella se enfurecía cada vez más. Él la convenció de que se quede y trataron de recomponer, pero la relación ya era insostenible, tanto amor y tanta nada... Él empezó a tomar de nuevo, volvía tarde a la noche y se quedaba dormido en cualquier lugar de la casa, y ella consiguió un dealer que le traía merca casi diariamente. Él llegó un día a la casa y los vio a ella y el dealer riéndose, parecían divertidos, él estaba borracho y creyó ver lo que sus fantasmas por años le anunciaban y los reventó a golpes a los dos. El dealer prometió volver para matarlo y ella se refugió en la habitación de su hijo. Esa noche él se disculpó y le pidió perdón de todas las formas posibles, pero no hubo caso. Ella se encerró hasta que él quedó dormido en el piso, borracho una vez más, ella salió despacio de la pieza, dejó al chico en la camioneta y roció la casa con un bidón de nafta. Con un fósforo prendió fuego todo, se subió a la camioneta, esta vez esquivó el árbol y se fue con su hijo sin mirar atrás. Dicen que él se despertó en llamas o estaba en llamas cuando se despertó, que es lo mismo. Pudo haber muerto, pero sobrevivió. En el pueblo todos sabían lo que había ocurrido pero nadie hizo ni dijo nada. Él la siguió amando y trató de buscarla. Ella no quería ser madre pero tuvo que aprender. El dealer lo fue a buscar para matarlo, pero él ya había partido de la casa que estaba derruida por el fuego. Por un largo tiempo nadie supo de él. Algunos decían que lo habían visto caminar por rutas o calles con una barba larga y que no paraba de caminar, como Forrest Gump, pero no se sabe si es verdad o parte de la historia que se transformó en ficción, en una ficción que tal vez sea la continuación en una realidad paralela de esa película que tanto te gusta. O quién sabe si esto no forma parte de esa historia que querías contar y que de tanto querer que suceda se transformó en realidad o al menos en esta realidad que vivimos.

Su voz y su imagen van y vienen. Las luces del monitor y el sonido de los parlantes parpadean en una leve interferencia que parece transformar al led en los tubos catódicos de una vieja tevé. Y ella como mujer dentro de la virtualidad se acerca en la distancia.

¿Cómo era? Yo apoyada aquí o mejor de espaldas, pero de espaldas. ¿Al público? Mujer sola en este cuarto, la soledad en una caja, ¿cómo me ves? ¿Mujer en venta? ¿En pornoventa? Pensamiento arcaico, no hay precio, nunca lo hubo. Me pasé mucho tiempo hablando con vos cuando me fui, demasiado tiempo hablando sola, era más fácil cuando te imaginaba, por eso elegí este lugar, como Sofía, para escuchar esas voces, que como la tuya me piden lo que saben que no les puedo dar en la realidad pero sí en una pornoficción, en este erotismo desgastado de las redes, en esta lejanía pandémica que da la seguridad de la distancia. Cuando desapareciste o cuando yo me fui, que para el caso es lo mismo, vos sin mí y yo sin vos, tu imagen, tu olor, tu piel que sentía por las noches se fueron esfumando y dejé de buscarte aunque hoy me hayas encontrado, aunque aquí escucho la voz de otros hombres y me imagino que quizás alguna de esas voces puede ser la tuya, como esta, como vos que estás del otro lado y no sé quién sos, aunque tu silencio, tu respiración y el sonido de tus labios me hagan acordar a esos momentos en donde la felicidad y la vida se parecían a una sola cosa.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario