Organizaciones sociales iniciarán hoy una vigilia en el puente Pueyrredón, que une Capital Federal con Avellaneda, para conmemorar mañana el décimo aniversario del asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, con un acto frente a la estación ferroviaria de la ciudad del Conurbano, donde pedirán "castigo" a los responsables políticos del crimen.
Las actividades previstas como parte del homenaje comenzarán hoy, a las 19, con una vigilia bajo el puente. En tanto, mañana los manifestantes se concentrarán a las 10.30 frente la estación ferroviaria de Avellaneda y a las 11 intentarán subir al puente Pueyrredón lo que puede generar interrupciones al tránsito entre el Gran Buenos Aires y la Capital Federal.
Allí, realizarán un acto a las 13 en conmemoración del décimo aniversario de los homicidios de los militantes Santillán y Kosteki para exigirá "castigo" a los responsables políticos.
El Frente Popular Darío Santillán advirtió que "en un contexto donde se reaviva la impunidad de los asesinos de (el docente neuquino Carlos) Fuentealba, Kosteki y Santillán; en un momento político en el que las luchas de los trabajadores son judicializadas y criminalizadas; las organizaciones populares seguimos reclamando justicia".
Santillán, de 21 años, y Kosteki, de 24, fueron asesinados a balazos el 26 de junio de 2002 durante una represión encabezada por efectivos de la Policía Bonaerense, cuando manifestantes cortaban el tránsito en reclamo de planes sociales.
Los homicidios de los dos jóvenes provocaron una conmoción social que obligó al entonces presidente interino Eduardo Duhalde a adelantar las elecciones generales.
En tanto, el Frente Santillán señaló en un comunicado que "la Masacre de Avellaneda, al igual que la rebelión del 19 y 20 de diciembre, provocó una indignación en todo nuestro pueblo y marcó a fuego a una nueva generación militante, para quienes los ejemplos de Maxi y Darío proyectaron un compromiso de lucha e intransigencia contra las injusticias que nos advierte sobre los peligros que entraña el posibilismo y la resignación".
Por los crímenes de Kosteki y Santillán, el 9 de enero de 2006 el Tribunal Oral 7 condenó a prisión perpetua al ex comisario Alfredo Fanchiotti y al ex cabo Alejandro Acosta.
También dictó penas de cuatro años de prisión efectiva a los efectivos de la Bonaerense Félix Vega, Carlos Quevedo y Héctor De la Fuente, por el delito de encubrimiento agravado. También fueron condenados los ex policías Gastón Sierra, Lorenzo Colman y Celestino Robledo con penas menores.
El jueves, Fanchiotti fue trasladado a la Unidad Penal 11 de Baradero, donde gozará de un régimen de detención semiabierto porque su sentencia aún no está firme.
En forma paralela, familiares de las víctimas iniciaron una causa judicial para determinar la responsabilidad política de los funcionarios a cargo del gobierno de entonces, entre ellos el ex presidente Eduardo Duhalde.