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Vida digna y muerte digna

La dignidad es opcional ya que significa el decoro en el modo de pensar y actuar; consiste de alguna manera en el valor y respeto que el individuo reconoce y consagra de si mismo para luego tener...

Martes 22 de Abril de 2014

La dignidad es opcional ya que significa el decoro en el modo de pensar y actuar; consiste de alguna manera en el valor y respeto que el individuo reconoce y consagra de si mismo para luego tener un comportamiento en y con la sociedad. La dignidad en la vida, salvo para algunos, sigue siendo un valor apreciado, por lo tanto, si la muerte es parte de la vida, ¿por qué existen dudas o miedos sobre la muerte digna? La respuesta no es fácil ya que estamos frente a una cuestión que tiene connotaciones políticas, religiosas, bioéticas y hasta filosóficas y como se sabe, sobre estos temas las opiniones tienen una enorme diversidad. En Argentina, desde el 2012, existe la ley 26742 (aprobada en Diputados por 140 votos a favor y 6 en contra) que está en vigencia pero promueve frecuentes polémicas.. Es preciso decir que la eutanasia y el suicidio asistido son cosas distintas y punibles, El espíritu de esta ley no pretende el adelanto de la muerte de un individuo sino que trata de evitar el “encarnizamiento” terapéutico otorgando autonomía a la voluntad del paciente (o al consentimiento de sus familiares directos cuando eso no fuese posible o se tratase de menores). Se refiere a la voluntad para aceptar o rechazar determinados procedimientos médicos como así también a revocar posteriormente su voluntad, además les quita a los profesionales la responsabilidad civil o penal en estas situaciones. Todos recordamos casos emblemáticos como la madre que pidió desconexión para su hija Camila con muerte cerebral desde su nacimiento o el reciente caso de Marcelo Díaz, en estado vegetativo desde hace 20 años. Es verdad que resulta más fácil un análisis desde afuera por lo cual creo que es imprescindible ponerse en lugar de los allegados respetando sus creencias pero también liberándonos de algunas rigideces de falso humanismo. El concepto de dignidad debe ser amplio y bien entendido por eso viene al caso recordar lo que dijo el Dr. Esteban Laureano Maradona “Prefiero la pobreza digna al costo vergonzante de vender o resignar mis principios”. Este hombre que vivió dignamente y sin demasiados reconocimientos, pidió en el final de sus días -con total coherencia, humildad y lucidez- una muerte digna.

Omar Pérez Cantón

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