Una mujer falleció en una clínica privada pampeana mientras era sometida a una lipoaspiración, tras lo cual la familia presentó una denuncia en la justicia para que se investigue el hecho bajo la figura de una mala praxis.

Una mujer falleció en una clínica privada pampeana mientras era sometida a una lipoaspiración, tras lo cual la familia presentó una denuncia en la justicia para que se investigue el hecho bajo la figura de una mala praxis.
La víctima, Azucena Mari Atampi, de 63 años, era militante del PJ pampeano y empleada de la Dirección de Juventud del gobierno provincial.
Atampi se sometió a la práctica en la clínica privada Faerac de la ciudad de Santa Rosa.
El presidente de la clínica, Eduardo Meneguzzi, confirmó que "la paciente sufrió tres paros cardiorrespiratorios durante la intervención, en dos oportunidades los médicos pudieron salvarla, pero en el último no".
"A Atampi se le realizaron todos los controles necesarios para practicar este tipo de operación", señaló el médico.
La mujer se había realizado varias operaciones estéticas, en el busto, los labios y el rostro.
Por su parte, una hija de Azucena Atampi, Guillermina Carrizo, dijo que su madre presentaba buen estado de salud y dijo que la operación "tenía fines estéticos la operación".
Guillermina dijo que "el acta de defunción no especifica los motivos de la muerte" de su madre, hecho que despertó las sospechas de la familia.


