La Fiscalía de San Juan confirmó que la joven rosarina aspirante a gendarme Camila Vecchiarello estaba embarazada cuando fue atacada el domingo en la casa en San Juan que compartía con Carlos Riveros, su pareja y único imputado por el femicidio. El principal sospechoso del crimen declaró ante la justicia y dijo que la joven se autolesionó, pero la investigación rápidamente desestimó esa versión.
Camila Vecchiarello estaba embarazada mientras fue atacada en su casa de Barreal, departamento de Calingasta en el extremo suroeste de San Juan. Mientras intentan determinar el avance del embarazo, la fiscalía llevó a audiencia imputativa a Carlos Rivero, de 25 años, por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, es decir, femicidio. Por esta calificación, el Código Penal argentino, la cual prevé como única sanción la pena de prisión perpetua, implicando un mínimo de 35 años de cárcel efectiva en caso de ser hallado culpable.
Rivero declaró ante el juez y dijo que la joven se había autolesionado hasta provocarse la muerte, sin embargo, la fiscalía expuso pruebas que echaron por tierra esta versión. Un mensaje enviado por el hombre fue la clave para contradecir su declaración. El juez dispuso un año de prisión preventiva.
Detalles del ataque
La fiscalía puso a consideración del juez los detalles reconstruidos por los peritos de Criminalística e investigadores. Además, aportó que el informe preliminar de la autopsia al cuerpo de Camila señaló que la joven de 26 años murió a causa de una grave hemorragia provocada por al menos nueve heridas cortopunzantes, concentradas en ambos lados del cuello y el rostro. También detallaron signos de resistencia al ataque por marcas en sus manos.
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En el lugar del crimen se encontraron dos cuchillos con restos de sangre. También había una carta de puño y letra de Riveros en el que pedía disculpas, tanto a su familia como a la de Camila, y que anunciaba que iba a suicidarse.
Por otro lado, los peritos cibernéticos estudian los celulares encontrados en la casa. Un punto clave ya que la familia Vecchiarello apunta directamente contra la manipulación por parte del hombre sobre el móvil de la joven rosarina.
La declaración del imputado
Carlos Rivero enfrentó a la justicia por el crimen de Camila Vecchiarello y en su declaración sostuvo que la propia joven se autolesionó hasta quitarse la vida. "Ella sola se agarró y se metió el cuchillo”, afirmó el hombre.
Según la versión de Riveros, una vez herida Camilia habría corrido por un pasillo y se habría caído. Allí se provocó otra herida en su cuerpo. Además, negó la utilización de dos cuchillos y que la tarde previa de la muerte, Carlos había planteado una separación de la pareja: “Yo le dije que yo me iba a ir a mi provincia, porque era mucho gasto que yo estuviera ahí”. Riveros había sido desestimado para sumarse a la Gendarmería, mientras que Vecchiarello estaba a punto de recibirse de gendarme.
Esa separación habría sacado de sus cabales a Vecchiarello, según el hombre, y comenzó a romper objetos de la casa durante la tarde. Por la noche, Carlos reiteró su deseo y ella habría respondido: “Si vos te vas, yo me mato”.
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En su relato, Riveros manifestó que estaba cocinando cuando Camilia comenzó a auto agredirse y cuando vio a la joven herida intentó sin éxito auxiliarla. "Yo no sabía qué hacer, no sabía qué informar, no sabía decir nada", declaró.
Después de la muerte de Camilia, Riveros contó que intentó lastimarse con otro cuchillo con mango verde: “Lo único que pensé es irme con ella, por la culpa de no poder hacer nada”. Por otro lado, negó saber que Vecchiarello estaba embarazada y sostuvo que nunca fue agresivo.
Fiscalía lo desmiente
La Fiscalía planteó una hipótesis totalmente distinta y logró que Riveros sea imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.
Para el fiscal, Adolfo Diaz, las únicas autolesiones que están en el caso son las que Rivero se habría hecho, consideradas leves por profesionales que intervinieron en el caso. Para Díaz, las heridas fueron para intentar instalar un escenario diferente al verdadero.
En otro orden, la investigación reconstruyó las últimas horas de Camila. Entre el sábado por la noche y el domingo por la mañana, Camila y Carlos ingresaron al departamento, momentos más tarde los vecinos advirtieron gritos provenientes del lugar.
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La autopsia determinó que el femicidio fue cerca de la 1.30 del domingo y el fiscal aportó que Riveros pasó 12 horas junto al cuerpo de su esposa hasta que fue descubierto. La justicia de San Juan dispuso un año de prisión preventiva para Riveros.
El mensaje que complica a Riveros
La muerte de la joven rosarina se dio en la madrugada del domingo, pero Riveros mantuvo contacto con allegados durante las horas posteriores. Cerca de las 11.30 le escribió a una exnovia en el que le declaraba su amor y pedía disculpas.
"Esta vez no pude, mujer, me ganó la depresión, me ganó todo, no pude y a mi familia dile que la amo con toda mi alma”, escribió Riveros en el mensaje, de acuerdo con lo expuesto durante la investigación. En otro tramo, Riveros pidió por su familia: "No me puedo despedir de ellos porque me parte el alma lo que voy a hacer, dile por favor que los amo un montón a toda mi familia. Haceme ese favor, lo siento de verdad por todo, no puedo más, no soy tan fuerte, mujer”.
Este mensaje, para la fiscalía es parte fundamental de la investigación y una prueba de la responsabilidad de Carlos Riveros.