Una británica de 101 años sigue atendiendo su negocio de "fish and chips" (pescado y papas fritas) pese a su avanzada edad, según el periódico inglés The Sun.

Una británica de 101 años sigue atendiendo su negocio de "fish and chips" (pescado y papas fritas) pese a su avanzada edad, según el periódico inglés The Sun.
Desde hace 81 años Connie Brown está detrás del mostrador, limpia y fríe los pescados. "La gente dice que debería tomarme tiempo para mí, pero para mí lo mejor es trabajar. Me gusta. ¿Por qué debería relajarme sólo porque tengo más de 100 años?"
En su opinión, sus ocho horas de trabajo seis días a la semana la mantienen joven. Por eso no piensa en jubilarse pese a estar a punto de llegar a los 102 años, que cumple en agosto.
Brown abrió su negocio en 1928 junto con su marido en Pembroke, Gales. Como él ya murió, ahora la ayudan su hijo de 73 años y su mujer de 66 años.
Cuando inauguró el local, una porción de la comida nacional británica costaba 1,5 centavos de libra de entonces. Ahora pide 2,85 libras (unos 4,5 dólares), suma que en comparación con otros alimentos sigue siendo barata. l (DPA)


